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Viernes, 27 Diciembre 2013 00:00

DE LO MEJOR DE LA ARQUITECTURA GRANADINA (II)

Palacio de Carlos V. Fuente: Iaph.es
Palacio de Carlos V. Fuente: Iaph.es
Banco de Granada. Fuente: iaph.es
Banco de Granada. Fuente: iaph.es

Laboratorios_fernandezalonso

Museo Guerrero. Fuente: iaph.es
Museo Guerrero. Fuente: iaph.es

panoramio

PATIO-DE-LA-ACEQUIA-DEL-GENERALIFE_radiogranada.es

Hotel Santa Paula. Fuente: placesonline.es
Hotel Santa Paula. Fuente: placesonline.es
Claustro de San Jeronónimo. Fuente: porlascallesdegranada
Claustro de San Jeronónimo. Fuente: porlascallesdegranada
Sede Caja Granada. Fuente: panoramio.com
Sede Caja Granada. Fuente: panoramio.com
Edificio Zaida. Fuente: viewpictures.co.uk
Edificio Zaida. Fuente: viewpictures.co.uk
Catedral de Granada. Fuente: ashuellasdelmilenio.ideal.es
Catedral de Granada. Fuente: ashuellasdelmilenio.ideal.es
Centro Cultural Medina Elvira. Atarfe, Granada. Fuente: elaboración propia.
Centro Cultural Medina Elvira. Atarfe, Granada. Fuente: elaboración propia.
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Domingo, 12 Septiembre 2010 06:53

ARQUEOLÓGICO SÍ, MODERNO TAMBIÉN

Museo Arqueológico Nacional en Madrid.
Museo Arqueológico Nacional en Madrid.

Cuando hace dos años comenzaron las obras de restauración del Museo Arqueológico Nacional , el edificio sufría todas las deficiencias imaginables. Era un coloso repleto de tesoros, sí, pero un coloso obsoleto, un gigante dormido y anclado en el pasado. Y, sobre todo, un museo incómodo y démodé. No sólo sus magníficas piezas (las damas de Elche y Baza, el tesoro de Guarrazar….) se estaban exponiendo en deficientes condiciones: también se contravenían las más elementales normas de seguridad (incendios, accesos…) en un edificio que comparte estructura con la Biblioteca Nacional (un tercio es museo y el resto Biblioteca), algo que complicaba la rehabilitación del espacio.

Pero por fin ha sonado la hora del renacimiento para el Arqueológico Nacional. El museo, que exhibirá su nueva cara a partir del verano de 2011 pero mostrará al público una de sus remodeladas alas el próximo mes de octubre, presenta ya un aspecto que corta definitivamente con su pasado y entra de lleno en el siglo XXI. Para resolver el espinoso tema de las colecciones y su necesaria reordenación, el Ministerio de Cultura abrió el 3 de agosto un concurso museográfico público que deberá resolverse también en el próximo mes.

El responsable de esta radical transformación es el arquitecto Juan Pablo Rodríguez Frade (Madrid, 1957), cuya rehabilitación del Palacio de Carlos V, en la Alhambra granadina, logró el Premio Nacional de Restauración en 1995. Las cifras básicas dan idea de la envergadura del proyecto: el espacio del museo ha pasado de 14.350 metros a 20.510, y el espacio expositivo que existía, 7.300 metros, ha aumentado hasta 9.715. El presupuesto límite es de 35 millones de euros y la fecha de terminación se ha dilatado un año.

El nuevo aspecto del Museo Arqueológico se aprecia ya desde la entrada principal. Se ha mantenido y concedido aún más protagonismo a la bella y protegida escalinata que va a dar a la calle de Serrano en medio de unos de los escasos jardines históricos que se pueden ver en el madrileño barrio de Salamanca. Una de las principales novedades en el lifting del edificio se refiere a los accesos: en el nuevo Arqueológico, el público entrará por unas puertas laterales; éstas confluirán en un espectacular vestíbulo que servirá de punto de encuentro, información y venta de entradas; dos salones de actos para 100 y 200 personas, cafetería, ascensores, rampas para minusválidos y dos salas de exposiciones temporales.

Desde ese vestíbulo, el visitante se adentra en lo que el arquitecto considera como la joya de la obra y su gran apuesta creativa: la recuperación de los patios romano y árabe de 20 metros de altura, 30 de largo y 14 de ancho cubiertos con cristal. Presididos por sus fuentes originales, están rodeados de las salas en las que se exhibirá la colección permanente. Una vistosa escalera interior hecha de madera remata la zona central.

La Dama de Baza.
La Dama de Baza.

Los materiales empleados en la resurrección del edificio son otro de los capítulos esenciales.En las tres plantas del edificio se ha utilizado madera de Merbau ranurado para las paredes, mientras que los suelos serán recubiertos de mármol travertino. Son materiales que diferencian visualmente estos espacios respecto a otros museos y que no han sido especialmente costosos, según el arquitecto. Juan Pablo Rodríguez Frade explica que ha querido hacer una operación de limpieza del interior: «Mi trabajo ha consistido en depurar, en evitar agregar barreras prescindibles. Me interesa la Museografía que emociona en silencio, que facilita la contemplación. Soy de los que opina que hay que conjurar todos los elementos posibles para que se cree una intimidad total entre la obra contemplada y el público», explica.

Pero conseguir ese ambiente no ha sido sencillo, según el autor de la remodelación: «El ambiente de aparente simpleza se ha logrado con tecnología de última generación que está oculta a los ojos del visitante», explica. Y como ejemplo, señala los cristales que cubren las bóvedas de los patios: unos cristales que experimentan transformaciones en función de la intensidad de la luz y el calor. En caso de incendio, serían los primeros en abrir se de manera automática para expulsar el humo.

Otro de los retos cuya resolución técnica más ha satisfecho el arquitecto es la organización de lo que es actividad pública o privada del museo. El mundo de quienes allí trabajan se cruzaba con la parte expositiva. «Los laterales de las antiguas salas eran espacios ciegos que ahora he podido aprovechar para que las actividades no se mezclen. En la tercera planta está una de las joyas del edificio y ya está ocupada por las 300.000 monedas que integran la colección numismática del museo; las monedas han sido instaladas en estantes metálicos en los que se garantiza una protección eficaz contra el paso del tiempo, algo que no aseguraban las antiguas repisas de cristal.

Los nuevos almacenes pintados en rojo y amarillo acumulan en un orden militar los armarios en los que se guardan las piezas de los numerosísimos tesoros propiedad del museo. La fría temperatura y la tenue luz cumplen las exigencias impuestas por los últimos avances en conservación museística.

Sin duda alguna, uno de los principales alardes arquitectónicos es el practicado en la biblioteca del edificio, en el espacio abuhardillado, donde metal, madera y cristal crean un espacio que recuerda las estaciones ferroviarias parisienses. Los fondos documentales de los tesoros del museo se instalarán aquí, protegidos de polvo y luz.

En la azotea del edificio confluye la maquinaria que da vida al edificio. Las espléndidas vistas sobre el centro de Madrid se mezclan con el cableado regulador de las necesidades vitales del museo. Todo un mundo que habla de una brutal transformación tanto del aspecto interior como exterior del edificio.

Para el arquitecto y su equipo, las obras han entrado ya en una etapa en la que se nota por fin como las piezas van encajando, y el resultado está próximo. «Ha habido momentos en los que aquí han trabajado simultáneamente 30 empresas diferentes, cada una con un cometido específico», recuerda Rodríguez Frade, «parecía un milagro que no hubiera encontronazos. ¿Lo más difícil? Hacer todo este trabajo mientras que el museo seguía abierto al público. Sólo se ha cerrado durante el verano».

Como testigos mudos de las palabras del arquitecto, en una de las salas de la planta baja, perfectamente embaladas, se acumulan algunas de las piezas más valiosas del museo. Las damas de Baza y Elche no se distinguen ahora de las momias egipcias o esculturas griegas y romanas que centran la atención del público. Se despojarán de sus peculiares camisas de fuerza a finales de octubre para una selectiva muestra de los fondos. La colección permanente tendrá que estar preparada para el próximo verano.

Antes de la obra, el MAN reunía todas las deficiencias de espacio y seguridad

El nuevo museo abrirá sus puertas al público en el verano de 2011

Publicado en El País por Ángeles García el día 11 de septiembre de 2010

Publicado en Noticias y Actualidad

Por Carolina Minola Fotti. Arquitecta de GRarquitectos

Arquitectura Sostenible, Editorial Pencil.
Arquitectura Sostenible, Editorial Pencil.

Las primeras normas acerca del ahorro de energía en edificios en España se remontan al año 1979. En ese año se aprueba el Real Decreto 2429/79 denominado Normativa Básica de la Edificación en la que se dan instrucciones sobre las Condiciones Térmicas en los Edificios que en adelante se abrevia como NBE-CT-79.

A partir de la entrada de España en la Unión Europea, toda normativa que se publica habrá de seguir las directivas de la Unión Europea y a partir de ese momento las normas publicadas en España siguen las directivas que emanan de Bruselas.

En el año 1993 se publica la Directiva 76/93/CEE del programa SAVE de la Unión Europea. Este programa tiene como objetivo limitar las emisiones de dióxido de carbono, no tanto reduciendo el consumo directamente sino aumentando la eficiencia energética sobre todo en el sector residencial que es el que más energía final consume y además cada año se incrementa. A partir de esta Directiva 76/93/CEE se establecen los programas de certificación energética en edificios, el programa sobre aislamiento térmico eficaz y sobre auditoría energética en empresas de elevado consumo de energía.

En el año 2000 nace el programa SAVE II como continuación del SAVE. En este programa se pretende estimular las medidas de eficiencia energética, incentivar todas las inversiones dirigidas a conservar energía y sobre todo, crear las condiciones para mejorar la intensidad energética en el consumo final.

Por otro lado, aparece el 5 de noviembre de 1999 la Ley 38/1999 denominada Ley de Ordenación de la Edificación (LOE). Esta ley entró el vigor el 6 de mayo de 2000, con el fin de regular el proceso de edificación, en donde se establecen las responsabilidades de las personas que intervienen en la edificación y asegurar la calidad y proteger los intereses de los usuarios y compradores. En la disposición final segunda de la LOE se faculta al Gobierno para la aprobación de un Código Técnico de la Edificación (CTE) en el que se establezcan las normas que deben cumplir los edificios sobre las exigencias de seguridad de las personas, habitabilidad y funcionalidad.

Del Código Técnico de la Edificación (CTE), cuya última versión ha sido publicada el 17 de Marzo de 2006, lo que a nosotros más nos interesa relacionado a este tema, es el artículo 15 de la parte I del Código dedicado al Ahorro Energético en la edificación. Las características de este ahorro energético se desarrollan en el Documento Básico (DB) secciones HE1 a la HE5 del CTE. La sección HE2 es el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), publicado el 29 de agosto de 2007.

El tercer documento es el Real Decreto 47/07 referente a la Certificación Energética. Estos tres documentos presentan las características de los ambientes y sistemas en estudio.

Lo expuesto en relación a la eficiencia energética en la edificación adquiere verdadero sentido si existe un compromiso real de las diferentes partes que intervienen en el complejo mundo de la edificación, participando activa y conscientemente en el ahorro de energía.

Bibliografía consultada:
Arquitectura Sostenible, Editorial Pencil.
Master en Energías Renovables y Eficiencia Energética (MEREE)- UHU.
Publicado en Noticias y Actualidad

Por Carolina Minola Fotti. Arquitecta de GRarquitectos

Actualmente  se está tomando  conciencia del daño que podemos realizar al planeta por medio de nuestras actuaciones. Desde el punto de vista arquitectónica el abultado crecimiento constructivo de estos últimos años, asociados a una producción que no reparó en el estudio adecuado del proceso constructivo, no  tomó en cuenta y de la discutible ubicación que ocupan cantidades gigantescas de metros cuadrados en lugares inadecuados, que nos llevó a la degradación de nuestro medio ambiente.

El impacto ambiental de la arquitectura no es un problema menor para el conjunto de la sociedad ni mucho menos para el propio sector. Se trata de una actividad que tiene una gran incidencia en el consumo de recursos y en la generación de residuos. Los edificios pueden suponer una parte importante de la energía que consume el conjunto de la sociedad, que mayormente  se utiliza en la fabricación de los materiales de la construcción y en mantener las condiciones de habitabilidad deseadas en los edificios.

A continuación se exponen datos sobre las emisiones de CO2  que emite una vivienda y el porcentaje del gasto energético, agua, materiales y residuos domésticos, que genera una vivienda en proporción del consumo global.

Emisiones de CO2 debidas al uso de un m2 de edificación estándar y participación relativa de los distintos usos en el total:

Tabla de emisiones.
Tabla de emisiones.
  • Energía que gasta una vivienda:

El 15% de la energía que consume nuestra sociedad (unos 18.000 kilovatios-hora por año).

  • Agua  que consume una vivienda:

Consume el 16% de toda la que gastamos ( unos 50.000 litros año por persona).

  • Materiales que gasta una vivienda:

Conjuntamente con el resto de la edificación hasta el 25% de las extracciones totales de recursos minerales del planeta.

  • Residuos domésticos  que genera una vivienda:

Genera el 20% de todos los residuos que genera la sociedad (unos 2500 kg al año por  una familia de cuatro personas, el doble que hace 30 años).

Casa con paneles fotovoltaicos.
Casa con paneles fotovoltaicos.

Para la realización de una arquitectura sostenible, actualmente existe un consenso generalizado de algunas de las pautas necesarias que nuestros proyectos deben cumplir:

  1. Integración con las características ambientales del entorno, a través del aprovechamiento de los recursos locales, que representa el uso adecuado de los mismos.
  2. Estudio y utilización de las fuentes de energía locales (renovables y no renovables) disponibles en el sitio. Acompañado de una reducción de la demanda, que representa la eliminación de todo consumo innecesario.
  3. Uso preciso de los materiales según sus características. La eficiencia en el uso, o la elección de los sistemas que presentan un determinado servicio con el menor consumo posible.
  4. Gestión de los residuos en fase de construcción y funcionamiento, aplicando el reciclaje.
  5. Movilidad y características sociales de los usuarios, promoviendo el buen uso y mantenimiento.

Hoy en día la novedad será reconocer la importancia del diseño energético como uno de los ejes centrales de las nuevas tipologías.

Por eso hay que actuar con verdadera conciencia incorporando la sensibilidad ambiental desde el inicio del proyecto y siendo conscientes de las repercusiones futuras de nuestras actuaciones.

Integración verde.
Integración verde.

Al saber que el consumo de energía de un edificio tiene múltiples variables que podemos clasificar principalmente en la energía consumida para construir y la consumida para utilizar, tenemos que tomar en cuenta ambos factores en el momento de la elaboración del proyecto previo a su construcción, de esta manera nos aseguraremos que nuestros edificios cumplan con los requisitos necesarios para una correcta eficiencia energética.

Publicado en Noticias y Actualidad
Martes, 06 Octubre 2009 10:08

Bibliotecas accesibles

Por José Antonio Brenes. Documentalista «Asociación Sí, Podemos»
Las barreras arquitectónicas siguen estando presentes en nuestras ciudades.
Las barreras arquitectónicas siguen estando presentes en nuestras ciudades.

Las bibliotecas no son sólo los edificios que guardan libros, su razón de ser es facilitar el acceso de los lectores a toda la información en ellas depositada. Sin embargo, aún hoy en día su uso universal dista de ser una realidad, en la actualidad muchas personas siguen sin poder participar de sus recursos en igualdad de condiciones que el resto de la ciudadanía, originando situaciones de exclusión y coartando el derecho imprescindible del acceso al libro y a la lectura. Las bibliotecas, por su carácter social, educativo y cultural, representan las instituciones clave para lograr la completa integración de las personas con discapacidad, por lo que si no son capaces de asegurar el acceso y disfrute de sus servicios a la totalidad de la sociedad jamás podrán cumplir íntegramente con sus responsabilidades.

Diversos organismos internacionales se han preocupado por esta situación y han marcado una serie de pautas para atender las necesidades de toda la población y alcanzar el ansiado acceso universal al conocimiento. Así, la UNESCO en sus Directrices IFLA/UNESCO para el desarrollo del servicio de bibliotecas públicas (2001) en su Capitulo 1 apartado 1.6 señala que “habrá que tomar las medidas apropiadas para que los servicios sean igualmente accesibles a los grupos minoritarios que, por el motivo que fuere, no puedan utilizar los servicios generales (…)” y en otro párrafo indica que “el diseño de los edificios y sus horarios deben planificarse teniendo presente el concepto de acceso universal como principio indispensable”. En el apartado 1.11 expone que “los edificios de las bibliotecas públicas desempeñan un papel muy importante en las prestaciones que dispensan. Deben estar diseñados de modo que reflejen las funciones del servicio de bibliotecas, ser accesibles a todas las personas de la comunidad y lo suficientemente flexibles como para adaptarse a servicios nuevos y a cambios en los ya existentes”. En el Capitulo 3 apartado 10.4 manifiesta que “la biblioteca debe garantizar un acceso fácil a todos los usuarios, en particular, para las personas con alguna discapacidad física o sensorial (…)», ”la biblioteca debe eliminar las posibles barreras que limiten su uso, no debe existir ningún elemento del diseño que impida que alguna persona o grupo utilice alguna parte de la biblioteca, se deben evitar las escaleras en la medida de lo posible, tanto en el interior como en el exterior, las bibliotecas de dos o más plantas deben estar provistas de ascensores cercanos a la entrada y adaptados para sillas de ruedas, periódicamente la biblioteca debe llevar a cabo una revisión de su accesibilidad para confirmar que no existen barreras que dificultan o impiden su uso y habrá que seguir las normas locales, nacionales o internacionales sobre accesibilidad a los edificios públicos de las personas discapacitadas”. Por su parte, la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 13 de diciembre de 2006, en su artículo 30 reconoce “el derecho de las personas con discapacidad a participar, en igualdad de condiciones con las demás, en la vida cultural y se adoptarán todas las medidas pertinentes para asegurar que las personas con discapacidad tengan acceso a lugares en donde se ofrezcan representaciones o servicios culturales tales como teatros, museos, cines, bibliotecas (…)”.

Entre todos, podemos...
Entre todos, podemos…

A nivel nacional, la Ley 10/2007, de 22 de junio, de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas en su Capítulo V, Artículo 12 declara que “las administraciones públicas, en el ámbito de sus respectivas competencias, garantizarán el acceso de los ciudadanos a las bibliotecas (…). Los principios y valores de las bibliotecas son (…) la igualdad para que todos los usuarios accedan a los materiales, instalaciones y servicios de la biblioteca, sin discriminación por razón de origen, etnia, religión, ideología, género u orientación sexual, edad, discapacidad, recursos económicos o cualquier otra circunstancia personal o social”. En el Capítulo 14 se expresa que “las bibliotecas integradas en el Sistema Español de Bibliotecas deberán ser necesariamente accesibles para las personas con discapacidad. Las de nueva creación, lo serán desde su puesta en funcionamiento; las que ya existan, y que no reúnan los requisitos de accesibilidad, deberán acondicionarse (…)”. Y, por último, en su Disposición adicional tercera señala que “las administraciones públicas, en el ámbito de sus respectivas competencias, promoverán el acceso de las personas con discapacidad a la lectura, al libro, y a las bibliotecas, velando por un uso regular, normalizado y sin discriminaciones de este tipo de servicios, bienes y productos culturales”.

Aunque las directrices anteriormente citadas apuntan en la dirección correcta para que las bibliotecas, como puertas de acceso a la cultura y herramientas indispensables para el desarrollo intelectual de las personas con discapacidad, cumplan con su función social, aún queda mucho por hacer y en esta labor todos estamos implicados: Administración Pública, arquitectos, bibliotecarios y, por supuesto, los colectivos con discapacidad participando en la mejora de sus instalaciones y concibiendo entornos que con normalidad puedan ser utilizados por todos los ciudadanos.

www.asociacionsipodemos.org

Publicado en La Ciudad Comprometida
Martes, 29 Septiembre 2009 10:40

Monachil quiere abolir la agresividad urbanística

Me gustaría iniciar esta sección destinada a la presentación en el blog de proyectos urbanos comprometidos que pueden servir como ejemplo para otros barrios, para otras ciudades, con la explicación, muy a grandes rasgos, de las propuestas urbanísticas que el municipio de Monachil (Granada) está diseñando para reconducir su desarrollo urbano, que en las dos últimas décadas ha estado caracterizado precisamente por una alta agresividad urbanística, verdadera antítesis de lo que deberemos entender  como normal en una ciudad comprometida.

En este municipio del área metropolitana de Granada, famoso como sabéis porque en su término está ubicada la Estación de Esquí de Sierra Nevada, los desarrollos urbanísticos recientes han propiciado:

– Una acusada densificación de la trama urbana con la sustitución casi generalizada del caserío tradicional por edificios voluminosos que han trasformado radicalmente su fisonomía y han agravado los problemas de accesibilidad, de aparcamientos, de prestación de los servicios urbanos básicos, y de déficit de zonas verdes y equipamientos.

– Esta transformación negativa ha sido especialmente gravosa en el núcleo histórico de Monachil, donde sus valores ambientales y patrimoniales han quedado dañados de manera irreversible.

– Y en el núcleo turístico de Pradollano, en Sierra Nevada, además de idéntica desmesura edificatoria, han desaparecido la práctica totalidad de reservas de suelo para equipamientos al haberse edificado en ellas otros tantos bloques de apartamentos…

Por supuesto que bastante tiene que ver en todo este despropósito la existencia de una normativa urbanística ¿intencionadamente? ambigua, así como una posterior  gestión municipal perversa, mezquina y abusiva, lo más alejada posible de los intereses de los ciudadanos, y cerca, muy cerca, de los especuladores que se han enriquecido con la práctica de este  antiurbanismo cuya lacra la sufren y la sufrirán todos los ciudadanos de Monachil…

Pues bien, en este contexto, una nueva corporación municipal está actuando con decisión y firmeza, además de con claridad de ideas, para suspender cautelarmente las normas actuales en tanto se formula un nuevo plan (PGOU), inequívoco en su interpretación y adaptado a los verdaderos intereses de los ciudadanos. El nuevo planeamiento persigue, por tanto, paliar en lo posible los déficits heredados y empezar a construir una ciudad amable, integradora, bien dotada, responsable desde el punto de vista ambiental, y que juegue adecuadamente su papel en el contexto metropolitano de Granada…

Vista de Monachil que se ha utilizado como portada del Avance./ Archivo GR
Vista de Monachil que se ha utilizado como portada del Avance./ Archivo GR

En este momento está expuesto al público el Avance del PGOU entre cuyas propuestas cabe destacar las siguientes:

– Destinar preferentemente los vacios urbanos existentes para usos dotacionales que palíen la alta densificación generada en los últimos años. Ejemplo singular de esta política ha sido la suspensión de una urbanización residencial junto al río Monachil, en el centro de la ciudad, para ubicar en ella un Colegio de enseñanza secundaria y un parque público;

– Rediseño de los nuevos crecimientos para dar cabida en ellos a los déficits de dotaciones generados durante la época de “desarrollismo”, y basar su ordenación en criterios de sostenibilidad urbana;

– Recuperación ambiental y pública de las riberas del Río Monachil  para la creación de un parque lineal que conecte entre sí a los dos barrios existentes, y pueda enlazar posteriormente aguas arriba con el paraje natural de Los Cahorros, y aguas abajo con la ciudad de Granada; o

– Suspender las actuaciones residenciales en Pradollano, y prever la realización de un plan específico para este núcleo turístico que plantee soluciones de manera integrada para sus numerosas carencias históricas: de movilidad interior y exterior, de servicios urbanos básicos, dotacionales, de ornato, paisajísticas, de modernización de los servicios turísticos, etc. así como que erradique sus impactos sobre el medio natural en el que se inscribe. Para ello ha solicitado ayudas específicas a la Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía.

Tengo que manifestaros, como no puede ser menos,  que está siendo todo un honor poder dirigir estos trabajos tan comprometidos con la construcción de una ciudad mejor, en este caso de un Monachil mejor, porque esta actitud tan responsable no es frecuente, al menos no con esta claridad de planteamientos y con esta decisión… así que lo que debería ser un hecho normal se convierte en excepcional. Por ello quiero animar a los responsables públicos, a los urbanistas, a los técnicos municipales, a arquitectos y promotores, a los empresarios, a los ciudadanos, y a todos los colectivos en general, a que se impliquen con responsabilidad, con generosidad,  y con amplitud de miras, en el diseño y en la posterior construcción de sus barrios y ciudades, porque esa tarea nos compete a todos, y cada uno de nosotros debemos jugar justamente nuestro papel.

Lo dicho, ¡FELICIDADES MONACHIL!

Publicado en La Ciudad Comprometida