Mostrando artículos por etiqueta: edificio

Jueves, 27 Mayo 2010 11:34

TEORÍA DE LAS VENTANAS ROTAS

La Teoría de las Ventanas Rotas.
La Teoría de las Ventanas Rotas.

En 1969, en la Universidad de Stanford (EEUU), el Prof. Phillip Zimbardo realizó un experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y hasta color. Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticos abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada sitio.

Resultó que el auto abandonado en el Bronx comenzó a ser vandalizado en pocas horas. Perdió las llantas, el motor, los espejos, el radio, etc. Todo lo aprovechable se lo llevaron, y lo que no, lo destruyeron. En cambio el auto abandonado en Palo Alto se mantuvo intacto.

Es común atribuir a la pobreza las causas del delito. Atribución en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras, (de derecha y de izquierda). Sin embargo, el experimento en cuestión no finalizó ahí, cuando el auto abandonado en el Bronx ya estaba deshecho y el de Palo Alto llevaba una semana impecable, los investigadores rompieron un vidrio del automóvil de Palo Alto.

El resultado fue que se desató el mismo proceso que en el Bronx, y el robo, la violencia y el vandalismo redujeron el vehículo al mismo estado que el del barrio pobre.

¿Por qué el vidrio roto en el auto abandonado en un vecindario supuestamente seguro es capaz de disparar todo un proceso delictivo?

No se trata de pobreza. Evidentemente es algo que tiene que ver con la psicología humana y con las relaciones sociales. Un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, de desinterés, de despreocupación que va rompiendo códigos de convivencia, como de ausencia de ley, de normas, de reglas, como que vale todo. Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada de actos cada vez peores se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

En experimentos posteriores (James Q. Wilson y George Kelling) desarrollaron la ‘teoría de las ventanas rotas’, que desde un punto de vista criminológico concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.

Si se rompe un vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás. Si una comunidad exhibe signos de deterioro y esto parece no importarle a nadie, entonces allí se generará el delito. Si se cometen ‘pequeñas faltas’ (estacionarse en lugar prohibido, exceder el límite de velocidad o pasarse una luz roja) y las mismas no son sancionadas, entonces comenzarán faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.

Edificio con las ventanas rotas.
Edificio con las ventanas rotas.

Si los parques y otros espacios públicos deteriorados son progresivamente abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a las pandillas), esos mismos espacios abandonados por la gente son progresivamente ocupados por los delincuentes.

La teoría de las ventanas rotas fue aplicada por primera vez a mediados de la década de los 80 en el metro de Nueva York, el cual se había convertido en el punto más peligroso de la ciudad. Se comenzó por combatir las pequeñas transgresiones: graffitis deteriorando el lugar, suciedad de las estaciones, ebriedad entre el público, evasiones del pago del pasaje, pequeños robos y desórdenes. Los resultados fueron evidentes.

Comenzando por lo pequeño se logró hacer del metro un lugar seguro.

Posteriormente, en 1994, Rudolph Giuliani, alcalde de Nueva York, basado en la teoría de las ventanas rotas y en la experiencia del metro, impulsó una política de ‘tolerancia cero’.

La estrategia consistía en crear comunidades limpias y ordenadas, no permitiendo transgresiones a la ley y a las normas de convivencia urbana.

El resultado práctico fue un enorme abatimiento de todos los índices criminales de la ciudad de Nueva York.

Se trata de crear comunidades limpias, ordenadas, respetuosas de la ley y de los códigos básicos de la convivencia social humana, como la que no tenemos ahora.

Los estudios no terminaron aquí.

Un equipo de la Universidad de Groningen (Holanda), en una interesante publicación en la revista Science (Keizer et al., 2008).

Los investigadores idearon una serie de ingeniosos experimentos, en cierto modo parecidos a las situaciones de “cámara oculta”, en las que incitaban a los transeúntes a cometer delitos menores, mientras observaban su comportamiento. Lo más importante es que la situación podía transcurrir en un ambiente “normal” o “degradado”, según lo preparasen los científicos. En un experimento colocaban panfletos de propaganda en las bicicletas aparcadas en un callejón. Como no había papeleras, los infortunados ciclistas sólo tenían dos opciones: o tirar el panfleto o llevárselo. En condiciones normales, un 33% lo tiraron al suelo (nunca hubiera pensado una cosa así de los civilizados holandeses); pero cuando el callejón estaba cubierto de graffitis el porcentaje ascendió al 69%.

En otro experimento colocaron un billete de 5 euros asomando claramente en el buzón de una casa. En condiciones ordenadas, el 13% se llevó el billete. Cuando el buzón estaba cubierto de graffitis, lo hizo el 27%. Incluso si el buzón estaba limpio pero había basura alrededor, el porcentaje de ladrones llegó al 25%.

Del mismo modo, si un reservorio de basura en la via publica estaba limpio y en orden tendía a permanecer así; mientras que si estaba desordenado y sucio los usuarios siguientes solían aumentar la suciedad y el desorden.

El contagio del desorden.
El contagio del desorden.

Por Carlos Sosa. Experto en Feng Shui tradicional

Publicado en La Ciudad Comprometida
Domingo, 01 Noviembre 2009 12:10

Síntesis de la primera mesa redonda

Por Mª José Gámez Portillo / Armando Martínez Alfaro / Ana Belen Herruzo García / Lucía Valero Martín

MESA REDONDA 20/10/09

Participantes de la primera mesa redonda de la primera jornada de los Foros./ Archivo GR
Participantes de la primera mesa redonda de la primera jornada de los Foros./ Archivo GR

Constituida por:

  • Miguel Valle Tendero. Arquitecto. Director del Patronato Fundación Albaicín.
  • Mª Jesús González Díaz. Arquitecta. Presidenta de la Asociación  Sostenibilidad y Arquitectura (ASA).
  • Rufina Fernández Ruiz. Arquitecta y urbanista especialista en protección e intervención del patrimonio histórico.
  • Mª José Fernández Pavés. Directora de la Escuela Superior de Gobierno local de la UIM. (moderadora y presentadora de la mesa).

Como colofón a la primera jornada de los Foros Profesionales de Arquitectura y Urbanismo «La Ciudad Comprometida», se desarrolló una interesante mesa redonda en la que participaron tanto los ponentes  del foro profesional como los asistentes presentes en la sala, y que fue moderada y presentada por Dña. Mª José Fernández Pavés, Directora de la Escuela Superior de Gobierno Local de la UIM.

Del interesante debate que se suscitó cabe destacar la preocupación patente sobre el papel fundamental que juega la concienciación social y el compromiso de administraciones y técnicos en temas  de sostenibilidad.

Por otro lado se destacó la idea de rehabilitación como futuro sostenible, entendiendo que no solamente los edificios de nueva planta pueden reunir estos requisitos sino que un edificio rehabilitado supone un ahorro energético considerable al incrementar su vida útil.

En este sentido la revitalización de conjuntos históricos (gracias a la mejora de la accesibilidad, dotación de servicios, equipamientos, etc) propiciará la rehabilitación del parque inmobiliario existente lo que supondrá la disminución de la huella ecológica al poder prescindir de nuevos crecimientos en las ciudades.

Sin duda, todos los temas tratados han abierto una vía de diálogo e intercambio de ideas que dará lugar a interesantes reflexiones y propiciarán compromisos futuros.

Otro momento de la mesa redonda./ Archivo GR
Otro momento de la mesa redonda./ Archivo GR

Preguntas destacadas

1. ¿Cómo concienciar al ciudadano  en aspectos tales como la sostenibilidad, el bioclimatismo, energías renovables,  etc?

En realidad no existe fórmula alguna para concienciar a las personas; más bien la concienciación se trata de un proceso de culturización en varios niveles desde la casa, el colegio,  la universidad o la oficina. De otro lado deberían ser los propios técnicos, constructores y/o promotores los que tienen que asumir esta tarea, que,  como directos responsables de las formas de ejecutar, elección de unos u otros sistemas, formas de eliminar los residuos generados  en el proceso constructivo y en el estado final de las obras.

2. Vivimos en una zona patrimonio de la humanidad, casco histórico, zona protegida,… ¿Qué pasa si no encontramos en esas zonas donde vivimos equipamientos de primer orden o básicos?

Puntualmente en el Albaicín, existe un sistema de transporte público cuya línea es la que mejor funciona en la capital, debido a las propias características del barrio, como por ejemplo, la poca fluidez vehicular   . Por otro lado se debería pensar en mejorar las condiciones de accesibilidad, instalando rampas o escaleras mecánicas u otros sistemas que faciliten el acceso a este barrio.

3. ¿Cómo adaptar la normativa tan rigurosa en las zonas históricas para que estas se adapten a nuevas densidades de población y/o mayores coeficientes de edificabilidad…..?

El cambiar una normativa supone tiempo, espacio y recursos económicos, además de que cambiando los coeficientes de edificabilidad, se cambiaría la imagen propia de la ciudad con lo cual esto no puede ser de un día para otro, aunque deberíamos ir cambiando para acercarnos lo más posible a esta idea.

Específicamente en Granada por considerarse una ciudad histórica y con una imagen consolidada, esto supondría un gran impacto visual, social y ambiental.

4. En los proyectos de rehabilitaciones de edificios antiguos, ¿se tienen en cuenta criterios de sostenibilidad?

No se puede tomar muy en cuenta estos criterios, debido a que los planes en sitios históricos, son tan restrictivos que impiden realizar intervenciones con carácter ambientalista.

5. ¿Sería posible ampliar  los límites de las zonas catalogadas como patrimonio histórico?

Es complicado ampliar los límites de las zonas catalogadas, debido a que el patrimonio actual es suficientemente amplio como para albergar los hitos más importantes de cada una de nuestras ciudades, además de la gran dificultad que supone obtener la calificación de patrimonio de la humanidad.

Publicado en Foro Profesional
Viernes, 28 Agosto 2009 11:29

La visión conjunta de las texturas

Por Armando P. Martínez Alfaro. Arquitecto

La visión conjunta de distintas texturas resulta crucial para el dialogo entre el observador y lo observado. Por ejemplo la textura de la launa o de una piedra pizarra, puede convertirse en punto focal de un paisaje. En el caso de las construcciones, las texturas de paredes y cubiertas resultan fundamentales en la percepción visual de la escena. La diversidad de materiales de construcción existentes en el mercado constituye una ayuda importante para la elección del recubrimiento adecuado del edificio y sobre todo la disminución del impacto ambiental.

La textura se puede definir de tres maneras diferentes, según el criterio que se emplee:

a) Como atributo a un objeto: es la disposición que poseen los elementos microscópicos constitutivos de un cuerpo o tejido. Es una definición genérica que afecta más al aspecto material que al visual.

b) Como propiedad óptica: es la manifestación visual que da la relación de entre luz y sombra motivada por las variaciones existentes en la superficie de un objeto.  La formación de la textura resultará por la manera de reflejar la luz (difusa o especular): texturas mates y brillantes.

c) Como atributo de una escena: es la agregación de pequeñas formas o mezclas de color que constituyen un modelo continúo de superficie. Se manifiesta no solo sobre los objetos individualizados sino también sobre las superficies compuestas.

La textura dependerá de la distancia. Así podremos distinguir entre infratextura (ej.. rugosidad de la piedra), textura (la disposición de las piedras en una fachada) y supratextura (el conjunto de fachadas de un pueblo).

Por lo tanto, los arquitectos tenemos la obligación de estar comprometidos espacialmente con estos tres “tipos” de texturas. Como ejemplo podría mencionar un pueblo “X” a cierta distancia no será posible distinguir cada una de las piedras como objetos individualizados, sino que la masa se percibirá como una superficie compuesta por las fachadas de los diferentes edificios.

A continuación se puede observar algunos tipos de texturas y su apreciación de diferentes puntos de de vista.

Ladrillos de adobe.
Ladrillos de adobe.
Muro de bloques de piedra.
Muro de bloques de piedra.
Ruinas de edificaciones de piedra.
Ruinas de edificaciones de piedra.
Viviendas de adobe.
Viviendas de adobe.
Otro tipo de viviendas en adobe.
Otro tipo de viviendas de adobe.
Lunes, 24 Agosto 2009 11:16

La cal y la launa

La cal se introduce como elemento higienizador y embellecedor, tratándose del único elemento utilizado en la construcción tradicional que es ajeno al entorno más próximo. En cualquier caso, su presencia generalizada en todos los núcleos de la comarca, los singulariza haciéndolos destacar por el contraste con los terrenos oscuros en los que se asientan. De esta manera se ha convertido en uno de los elementos más significativos en la percepción de los pueblos de la comarca, y cualifica de manera especial el espacio urbano al estar presente tanto en las fachadas de las casas, como en los muros de contención de los huertos urbanos, petos y barandillas, etc…

La launa es el revestimiento por excelencia, empleado en las cubiertas como material impermeabilizante. La presencia de una cierta proporción de limos en su composición hace que admita una menor cantidad de agua que otras arcillas, y que tenga contracciones y fisuraciones más bajas. Su color plateado brillante la convierte en un material reflectante que ayuda a mantener las condiciones térmicas del edificio.

La combinación entre estos dos elementos es lo que determina en mayor medida la singular belleza de los pueblos alpujarreños.

La cal se convierte en un elemento muy importante./ Javi Callejas
La cal se convierte en un elemento muy importante./ Javi Callejas
Detalle de acabados tradicionales./ Javi Callejas
Detalle de acabados tradicionales./ Javi Callejas