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Jueves, 27 Agosto 2009 11:28

Las texturas

Adquieren gran importancia en la percepción de los núcleos de la comarca las texturas resultantes del empleo de los materiales propios del entorno. Los muros de lajas de pizarra, y los gruesos revestimientos a base de sucesivas capas de cal, conforman los acabados predominantes, estando presentes en todos los elementos que definen la escena urbana (casas, muros de contención, tinaos, lavaderos, fuentes, etc…).

Una casa alpujarreña de lajas de piedra./ Javi Callejas (Archivo GR)
Una casa alpujarreña de lajas de piedra./ Javi Callejas (Archivo GR)

Destacan asimismo las texturas de las maderas empleadas en puertas y ventanas, y la diversidad de pavimentos realizados con lajas de pizarra.

Muro de piedra de un huerto encalado./ Javi Callejas (Archivo GR)
Muro de piedra de un huerto encalado./ Javi Callejas (Archivo GR)
Martes, 25 Agosto 2009 11:18

El encalado y la piedra

Por Mª José Gámez Portillo. Arquitecta Técnica

La utilización de estos materiales está condicionado por razones evidentes: aprovechamiento de los recursos disponibles (si hay piedras gratis y cercanas, no tiene sentido comprar ladrillos) añadido a las dificultades para su transporte.

Vista panorámica de Ferreira en pleno corazón del Marquesado del Zenete./ M. J. Gámez
Vista panorámica de Ferreira en pleno corazón del Marquesado del Zenete./ M. J. Gámez

La cal es un producto natural que exige muy poco procesado para su utilización, por lo que es un material ecológico, siendo su principal desventaja la necesidad de mantenimiento periódico (prácticamente anual).

Además de ser utilizada como elemento higienizador y embellecedor también le da a los muros la transpiración necesaria, por lo que el encalado es un buen sustituto de pinturas acrílicas o plásticas que son bastante más impermeables. Su color blanco hace que refleje la radiación solar, con lo que los muros absorben menos energía calorífica, obteniendo así interiores más frescos en las viviendas.

Esta técnica del encalado es muy sencilla y económica  y se sigue utilizando en la actualidad en numerosos nucleos de población aunque puntualmente se han modificado los colores  o se han colocado aplacados en fachadas.

El uso de la launa se remonta a la Edad del Cobre-Bronce, en el asentamiento de los Millares. Ha sido el material característico de las cubiertas de la mayor parte de los pueblos del sur de España. Estéticamente se integra perfectamente en su entorno igualándose casi con el terreno que le rodea. En algunos lugares (una minoría considerable) se ha conservado y se sigue utilizando como cubrición de la vivienda, sin embargo en los primeros, está siendo olvidada decantándose por cubiertas de teja curva o de fibrocemento consiguiendo  así una arquitectura contaminada.

Existen núcleos de población en Granada y concretamente en la falda de la sierra donde no se ha fomentado con el paso del tiempo, la utilización de los materiales anteriormente descritos, bien porque los nuevos (teja, o en el peor de los casos placas de fibrocemento,…) eran más fáciles de colocar, bien porque no necesitan mantenimiento. Con lo que en dichas poblaciones nunca se ha tenido conciencia de restauración, de conservación del patrimonio o como poco conservadora de la construcción tradicional haciendo muy al contrario de la realidad alarde de ello.

Buena culpa de ello la tiene una buena, o mala en este caso, redacción de la normativa de cada municipio, que en cada caso debería ser algo más restrictiva con las formas de construir, con los materiales de revestimiento a utilizar, con las alturas permitidas, etc, y con ello, definir más concretamente el aspecto que debería tener nuestro pueblo, así nunca tendríamos una falsa imagen de lo que son pueblos típicos y tradicionales.

Lunes, 24 Agosto 2009 11:16

La cal y la launa

La cal se introduce como elemento higienizador y embellecedor, tratándose del único elemento utilizado en la construcción tradicional que es ajeno al entorno más próximo. En cualquier caso, su presencia generalizada en todos los núcleos de la comarca, los singulariza haciéndolos destacar por el contraste con los terrenos oscuros en los que se asientan. De esta manera se ha convertido en uno de los elementos más significativos en la percepción de los pueblos de la comarca, y cualifica de manera especial el espacio urbano al estar presente tanto en las fachadas de las casas, como en los muros de contención de los huertos urbanos, petos y barandillas, etc…

La launa es el revestimiento por excelencia, empleado en las cubiertas como material impermeabilizante. La presencia de una cierta proporción de limos en su composición hace que admita una menor cantidad de agua que otras arcillas, y que tenga contracciones y fisuraciones más bajas. Su color plateado brillante la convierte en un material reflectante que ayuda a mantener las condiciones térmicas del edificio.

La combinación entre estos dos elementos es lo que determina en mayor medida la singular belleza de los pueblos alpujarreños.

La cal se convierte en un elemento muy importante./ Javi Callejas
La cal se convierte en un elemento muy importante./ Javi Callejas
Detalle de acabados tradicionales./ Javi Callejas
Detalle de acabados tradicionales./ Javi Callejas