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TORRE PACHECO reunión

Hay coincidencia general, un clamor general diría yo, en que el urbanismo, tal y como está configurado actualmente, no funciona. Es decir, que no es nada operativa una de las herramientas esenciales para coordinar todas las iniciativas que se dan en el territorio con el ordenamiento jurídico y las políticas públicas. Lo demuestra el hecho de que el diseño y la tramitación de un Plan, de cualquier Plan casi siempre va a requerir más de una década, lo cual constituye un camino, no ya de espinas sino de trampas, diría yo.

Así que, entre idas y vueltas o correcciones, aquel Plan que fue concebido como un instrumento técnico-legal de carácter estratégico para favorecer el desarrollo municipal, en el devenir de su tramitación, ya quedó reconvertido en un farragoso documento en el que lo estratégico quedó muy diluido y cuya entrada en vigor vino a producirse cuando muchas de sus determinaciones dejaron de ser oportunidas o pertinentes.

Y también hay coincidencia general entre los actores principales del urbanismo de que los planes se han convertido en una especie de cajón de sastre en el que todo cabe, aprovechado o más bien abusado por las diferentes administraciones que traspasan sus respectivas responsabilidades a los municipios, y eso no es bueno.

Hace unos días leía un interesantísimo post de un ilustre colega (que te recomiendo) en el que se quejaba de todo esto, con un lamento ronco y sordo, pero también perfectamente razonado: “No es posible que el Plan urbanístico lo tenga que estudiar y regular todo”.

Cuando lo leí pensé que, al igual que ocurría con aquel costalero que agachaba el hombro para que su carga la soportasen los demás, es como si todas las administraciones sectoriales cuyas políticas afectan a las ciudades y al territorio – es decir, ¡Todas las administraciones! - se hubieran olvidado de sus responsabilidades específicas para delegar (exigir más bien) en los municipios, con motivo de la formulación de sus planes urbanísticos, unas tareas que les son propias. 

Por eso se quejaba  Fernando Renau Faubell, a la sazón Jefe Servicio Territorial de Urbanismo en Castellón de la Generalitat Valenciana) que de manera generalizada las nuevas normas que se van aprobando, ya sean autonómicas o estatales, van institucionalizando dicha dejación de funciones al exigir nuevos contenidos que habrán de ser incorporados en los planes urbanísticos, haciéndolos cada vez más densos y complejos. Por eso la mera aprobación definitiva de cualquer Plan debiera ser considerada como un verdadero milagro del municipalismo. https://www.linkedin.com/pulse/es-posible-que-el-plan-urban%25C3%25ADstico-lo-tenga-estudiar-y-renau-faubell/?trackingId=0eSn2jAQTYaMjsotOxnlKA%3D%3D

O dicho más claro aún: que ya se ha convertido en algo habitual  que sean los sufridores municipios los que realicen todo aquello que las administraciones sectoriales no hicieron, y que ninguna de ellas se corta un pelo a la hora de proponer, cuando no imponer, estudios y más estudios, aprovechando que el río Pisuerga pasa por Valladolid…

Y explica el autor del post que son tantísimos los estudios que se exigen y tan diversos que los planes vienen a ser una especie de “wikipedia municipal”. Y nos relaciona, a modo de ejemplo, aquellos estudios complementarios al Plan que serían exigibles en la Comunidad Valenciana:

  • estudio de demanda de vivienda,
  • estudio justificativo de la suficiencia de agua,
  • estudio de paisaje, estudio acústico,
  • estudio de tráfico,
  • estudio de inundabilidad,
  • informe de género,
  • informe de afección a la adolescencia, a la familia y a la juventud,
  • estudio arqueológico,
  • estudio de la demanda de suelo educativo,
  • estudio de la demanda de suelo comercial,
  • informe de viabilidad económica,
  • informe de sostenibilidad económica,
  • estudio de evaluación ambiental estratégica

Una cansina y pesada nómina que en los municipios del territorio andaluz debe ser completada, además, con otros tales como:

  • Inventario de construcciones en suelo no urbanizable
  • Valoración del impacto en la salud,
  • Estudio geológico y geotécnico,
  • Estudio de movilidad urbana sostenible,
  • Estudio de accesibilidad,
  • o el Estudio hidrológico e hidráulico de los cauces

Y no es que conocer tales cuestiones no sea importante ¡Claro que lo es! Pero como nos recuerda el especialista “lo lógico sería que el estudio exhaustivo sobre las necesidades educativas de un municipio, o sobre sus problemas de vivienda, o sobre los elementos que integran su patrimonio cultural, lo elaborara, al margen del Plan, la Administración sectorial competente en la materia”, de manera que cuando un municipio inicie la tramitación de su Plan dicha administración ya tuviese elaborados tales estudios para que fueran tenidos en cuenta por el futuro Plan. Pero eso no se da:

lo que hace la Administración sectorial de turno es aprovechar que pasa por allí el Plan para exigirle a este que haga los estudios sectoriales que no tiene

O incluso a exigir cuestiones que claramente desbordan el alcance de lo que sería un Plan. Para ilustrártelo te cuento, a modo de ejemplo, un par de casos que he vivido en las últimas semanas:

  • Al elaborar un Plan dejamos fuera de ordenación a la estación de autobuses municipal por estar construida parcialmente sobre un cauce embovedado, pero al organismo de la cuenca hidrográfica no le bastó con que programásemos un proyecto que corrigiese dicha anomalía, sino que exigió al ayuntamiento la elaboración de dicho proyecto técnico como condición para permitir la aprobación del Plan.
  • En otro caso, con motivo del Plan de Protección de un Conjunto Histórico, la petición consistió en que, previa o simultáneamente al Plan, se hiciese una delimitación específica del entorno de cada uno de los BICs existentes, un proceso administrativo complejísimo que suele demorarse varios años y cuya aprobación correspondería al Parlamento de Andalucía.

Por eso, ante este panorama que se viene repitiendo una y otra vez, es lógico que desde las distintas comunidades autónomas españolas se esté intentando simplificar y racionalizar la formulación y aprobación de los planes municipales “poniendo límite a lo que la Administración sectorial puede exigirle a un Plan urbanístico”.

Una de las estrategias va en la línea de lo que la reciente ley L.I.S.T.A. (andaluza) prevé: subdividir el urbanismo municipal en dos niveles o escalas de planificación diferentes:

  • de una parte, la ordenación estructural del municipio se llevaría a cabo mediante el PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN MUNICIPAL (PGOM) correspondiendo a dicho plan coordinarse con los “condicionantes territoriales derivados de la aplicación de determinadas legislaciones sectoriales”, en una escala de trabajo propia de las determinaciones troncales y territoriales (suelos preservados del desarrollo urbanístico, sistemas generales de comunicaciones, de dotaciones, de espacios verdes, de infraestructuras y servicios, usos globales, características de los nuevos desarrollos urbanos, etc.).
  • y de otra parte la ordenación pormenorizada de los núcleos urbanos mediante el PLAN DE ORDENACIÓN URBANA (POU), con un nivel de detalle y escala sufiente para considerar los parámetros urbanísticos que se necesita regular en las ciudades (alineaciones, parcelación, usos pormenorizados, tipologías, alturas, áreas con tratamientos específicos, gestión urbanística, etc.)

En realidad, no se trata de algo nuevo porque en la mayor parte de los países ya se trabaja con esa diferenciación de escalas, de manera que, por ejemplo, el nuevo PGOM de la L.I.S.T.A. viene a ser tres cuartos de lo mismo que el MASTER PLAN de los países anglosajones.

También es de agradecer que la nueva L.I.S.T.A. (cuyos reglamentos ojalá puedan ser aprobados cuanto antes) ha previsto unos plazos máximos para que los informes sectoriales deban ser emitidos. Y eso también está bien, sí.

Pero, finalmente, a mí me parece que para que un Plan pueda ser útil a la sociedad, para que esa ciudad o ese territorio levanten la mirada hacia el medio plazo y se coordinen con el conjunto de políticas públicas, va a ser imprescindible:

- de una parte, que sus determinaciones no pierdan su carácter estratégico, haciendose compatible el que deba considerar todas aquellas cuestiones diversas en inciden en la toma de decisiones, pero sin que ello impida que su contenido deba ser estricto y acotado;

- y de otra, que su formulación y aprobación pueda llevarse a cabo en unos plazos razonables y coherentes con el ritmo vertiginoso de la vida social y política contemporánea.

Por eso, creo que para poder superar la actual orfandad que aqueja a los ayuntamientos y sus asesores en las tareas de planificación urbanística, no otra que propiciar el respeto mutuo entre las diferentes escalas de la administración, es decir: recuperar la gobernanza territorial entre todos los organismos implicados.

Y la clave va a estar en que quien más se lo tome en serio sea precisamente el organismo responsable de regular y supervisar el urbanismo regional (en el caso andaluz la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio CFIOT), para que de una vez por todas se considere que con cada uno de los planes municipales se estaría concretando el conjunto de políticas regionales que se dan en el territorio. Por tanto, el Plan concebido como una función pública de interés autonómico y no solamente municipal, cuya formulación deba ser realizada con respeto y consideración entre todos los actores. Un Plan que cuya aprobación pueda ser previsible y cuya formulación se lleve a cabo de manera eficaz.

Ojalá en efecto algo esté cambiando en el urbanismo andaluz, de manera que la referida  CFIOT asuma de una vez por todas el rol que se espera de ella, realizando una labor vigilante, racionalizadora y de fomento:

- para que las nuevas regulaciones sectoriales que vayan surgiendo no incidan de manera exagerada o irracional en las determinaciones urbanísticas de los planes;

- para garantizar que los numerosos informes sectoriales que hayan de evacuarse se realicen en los tiempos previstos y que sean fruto de una labor de diálogo, de respeto y de concertación entre todas las administraciones implicadas;

- y para colaborar con los ayuntamientos en la financiación de los planes.

Por eso, creo que es bueno que nos recordemos una vez más los principios en los que debe basarse el desarrollo de ciudades comprometidas:

La necesidad de planificar las actuaciones en el territorio y las ciudades, como instrumento para garantizar su sostenibilidad ambiental, social y económica, así como para mejorar sus sinergias. Así mismo, confía en la participación de los ciudadanos y las instituciones en los procesos de planificación como forma de asegurar la idoneidad social de las decisiones adoptadas.

La planificación es una tarea colectiva: de la sociedad, de sus dirigentes y de los especialistas ambientales, territoriales y urbanos. Que los Planes están al servicio de la sociedad y no al contrario y que la bondad de un Plan está en su capacidad para mejorar la calidad de vida de las personas en todos los sentidos.

https://www.gr-arquitectos.com/es/

Que tengas un buen día.

Publicado en La Ciudad Comprometida

Cada ciudad presenta una realidad singular, compleja y dinámica. Sus costumbres, identidades, geografía, ecología urbana y demográfica, son condicionantes que no solo definen su problemática, sino también son esenciales a considerar en la implementación de sus políticas de desarrollo urbano.

En dicho sentido, según establece el DS-004-MV los Planes Urbanos constituyen el instrumento técnico normativo del máximo interés para la gestión territorial (sea en  el ámbito provincial, metropolitano, urbano o distrital), que deben dar respuesta a las demandas sociales de equidad, de progreso, de armonía y de servicios públicos y privados, imprescindibles para el desarrollo personal de los ciudadanos, y concebidos como un pacto social que coordine los requerimientos de la inversión privada, la capacidad de carga del medio ambiente, o el respeto de los hechos culturales locales con los intereses sociales.

Así concebidos, los Planes Urbanos deben ser formulados mediante un proceso amplio y participativo a fin de que constituyan realmente un “acuerdo social concertado” donde se establecen los pactos y compromisos de los diversos actores públicos y privados que intervienen en el desarrollo de la ciudad. Mi experiencia me dice que su elaboración debe ser reconocida como un momento singular en la vida de cada ciudad, ya que es el momento de hacer balance del camino recorrido para aprender de los hechos positivos y tomarlos como referencia, pero también para reconocer aquellas acciones en las que no han sido los intereses de la colectividad los que han primado al objeto de adoptar las medidas que impidan su proliferación. Y asimismo será también el momento de promover el desarrollo local, articulando los proyectos de inversión pública y privada, y las necesidades de la población, priorizando el desarrollo armónico a corto, mediano y largo plazo de la ciudad.

Por ello, es fácil comprender que mas allá, mucho más allá, de las difusas referencias legales sobre la necesidad de incentivar la participación social, como del trámite reglado de una audiencia pública de 30 días para la presentación de observaciones, la necesidad de que todo plan urbano constituya un verdadero pacto social requiere que la interacción entre el equipo redactor, los responsables políticos locales y la sociedad organizada un proceso se realice durante todo el proceso de formulación. En definitiva, que la sociedad local tome conciencia de la trascendencia de ese momento, histórico y singular como os decía, para que no se convierta en una mera labor técnica sino que trascienda par a adquirir toda su capacidad para el Desarrollo de una Ciudad Comprometida.

Y para ilustrar cómo, desde mi punto de vista, debería producirse dicho proceso de planificación urbana participativa, sin que se pierda ni un ápice de la operatividad y del rigor técnico que le es exigible, quiero contaros la experiencia doblemente innovadora de la Municipalidad Provincial de Arequipa en la formulación del Plan de Acondicionamiento Territorial (PAT) de su provincia y de su Plan de Desarrollo Metropolitano (PDM), que están a punto de concluir tras casi un año de trabajo intenso, y que constituyen las primeras experiencias de planificación urbana en una ciudad importante de Perú en la última década, pero asimismo por su afán por desarrollar una metodología de lo que podríamos denominar un urbanismo pedagógico, caracterizado por: un proceso transparente, estrategias de comunicación, mecanismos de concertación pública, capacitación técnica de los asesores municipales y regidores, y coordinación con todos los estamentos administrativos que deben conocer y gestionar los planes una vez aprobados.

I. DURANTE EL PROCESO DE ELABORACIÓN DE LOS PLANES

Desde un primer momento, según se estableció en el Plan de Trabajo presentado públicamente, sendos Planes enarbolan una ambiciosa propuesta de participación auspiciada por el propio equipo redactor. Así, durante su elaboración se ha mantenido una fluida y fructífera relación con distintos organismos y asociaciones, públicos y privados, así como con la ciudadanía en general; relación con la que se ha pretendido ofrecer la mayor capacidad posible de seguimiento e interacción, y todo en tiempo real.

De esta manera en el transcurso de los últimos 10 meses se han realizado 30 actos públicos; se han mantenido más de 60 horas de exposición o de debate, con la intervención de los principales órganos gerenciales de las administraciones implicadas, y de las principales asociaciones ciudadanas y de los colectivos profesionales con sede en Arequipa; y se han realizado 46 entrevistas a personas de reconocido liderazgo en sus respectivas áreas. Además, se ha puesto a disposición pública una página web en la que poder presentar las aportaciones ciudadanas pertinentes en cualquier fase o momento de los Planes, con la colaboración desinteresada de una centena de personas; y se ha remitido un cuestionario abierto a aproximadamente 100 miembros relevantes de la comunidad. Además, se han remitido oficios a todas las municipalidades distritales solicitándoles sus aportaciones y la información que considerasen pertinente de cara a la elaboración de los planes urbanos de Arequipa.

Imagen de uno de los Talleres Participativos. Fuente: elaboración propia
Imagen de uno de los Talleres Participativos. Fuente: elaboración propia

En los actos referidos, ha sido constante la presencia activa de representantes de las municipalidades, de sus asesores (gerentes, subgerentes, técnicos), de líderes sociales, de representantes del Gobierno Regional y de otras administraciones sectoriales nacionales, de representantes de las Universidades de Arequipa, como de diferentes agentes económicos e inmobiliarios locales o nacionales. Cabe resaltar además, la presencia  activa en la mayor parte de los actos de los asesores de la Gerencia del Centro Histórico de la Municipalidad Provincial. En todos los casos, se les ha tomado cumplida nota de sus aportaciones y se les ha provisto de copia en soporte digital de cada uno de los documentos que se iban presentando, o en su defecto se les ha remitido a la fuente de la que pudieran disponerlos de manera fácil y gratuita.

Así mismo, han sido numerosas las consultas o reuniones con los asesores de las diferentes gerencias municipales (fundamentalmente transportes, desarrollo urbano y centro histórico) así como con los equipos técnicos del Gobierno Regional (zonificación ecológico-económica y desarrollo territorial, sobretodo).

Los números que reflejan semejante labor se exponen en el Anexo de Participación Pública adjunto a los Planes, y de manera sintética son los que siguen:

Sintesis del Anexo de Participación Pública
Sintesis del Anexo de Participación Pública

II. DURANTE LA EXPOSICIÓN PUBLICA DE LOS PLANES

La Exposición de ambos planes se ha producido durante los meses de octubre a diciembre de 2012, como consecuencia de que una vez concluido el periodo preceptivo de 30 días, la Gerencia de Desarrollo Urbano, la Comisión Consultiva Multisectorial (y el propio equipo redactor) propusieron a la Alcaldía Provincial la conveniencia de ampliar este plazo a la vista del gran interés suscitado, lo que dio lugar a la ampliación del plazo de presentación de observaciones y la realización de dos nuevas audiencias públicas para la presentación del PAT y del PDM, respectivamente.  Este plazo concluyó el 23 de diciembre de 2012, y durante todo este tiempo se han realizado las siguientes actividades:

–      Aquellas encaminadas a la difusión de los postulados de ambos Planes:

  • Audiencias públicas (3) para la presentación del PAT y PDM ante los regidores de la Comisión de Desarrollo Urbano (octubre de 2012); del PAT en Characato (noviembre 2012) y del PDM en Cayma (noviembre de 2012).
  • Reuniones de coordinación (6) para la homogeneización de criterios, con los gerentes y subgerentes del Gobierno Regional de Arequipa; con la Gerencia del Centro Histórico (noviembre de 2012); con la Comisión Consultiva Multisectorial (octubre de 2012); con la Gerencia de Transportes (noviembre de 2012); con la Comisión Ambiental Municipal (diciembre de 2012) y con los gerentes y asesores técnicos del Gobierno Regional, a iniciativa de su Gerencia de Desarrollo Territorial (noviembre de 2012).
  • Reuniones de seguimiento (6) con los distritos de Yanahuara y Socabaya (octubre de 2012), de Cayma y Sachaca (noviembre de 2012), de Paucarpata (diciembre de 2012) y de Jacobo Hunter (enero de 2012).
  • Conversatorios públicos y mesas de trabajo (4)  a iniciativa del Colegio de Arquitectos de Perú/Regional Lima, en su sede de Lima (diciembre de 2012), con el Decano de la Facultad de Arquitectura de la UNSA (noviembre 2012), con el responsable de ProCampiña (diciembre 2012) y Mesa Redonda a iniciativa del CAP/Regional Arequipa (octubre de 2012)

–      Entrevistas y publicaciones en los principales medios de comunicación regionales a fin de dar a conocer a la ciudadanía la conveniencia de informarse y aportar cuantas observaciones consideren oportunas durante el plazo establecido.

–      Orientación personalizada a ciudadanos en la cumplimentación y entrega de sus observaciones, siendo atendidos directamente por personal especializado del propio equipo redactor en Arequipa.

Información y asesoramiento a los distintos organismos sobre el estado en el que quedan sus competencias e intereses

Afiche del conversatorio abierto realizado en el CAP en Lima
Afiche del conversatorio abierto realizado en el CAP en Lima

Se han recibido más de 250 observaciones correspondientes a:

  • Gobierno Regional de Arequipa, 4
  • Municipalidades, 31
  • Colectivos profesionales: 2
  • Privados, asociaciones de particulares y otros, 215

A la vista de lo anterior, cabe concluir que los PAT  y PDM de Arequipa han alcanzado una alta difusión y generado una alta participación, lo que permitirá ajustar y mejorar su contenido.

III. EL COMITÉ EVALUADOR TÉCNICO-POLÍTICO.

A propuesta del equipo redactor a la Gerencia de Desarrollo Urbano, ha sido constituido un Comité Evaluador según Resolución de Alcaldía de la Municipalidad Provincial de Arequipa, en el que se integran los regidores presidentes de todas las comisiones municipales y el conjunto de gerentes y subgerentes interesados en los planes, cuya misión principal será velar por la calidad de los planes a través de la discusión y aprobación de la Propuesta de Criterios para el Levantamiento de las Observaciones a los planes PAT y PDM propuesta por el equipo redactor de los mismos, y previa consulta a los miembros de la Comisión Consultiva Multisectorial que en su día fue creada por la municipalidad para el enriquecimiento de las propuestas urbanísticas y territoriales.

Con este procedimiento, se profundiza en el  concurso de los agentes sociales en el proceso de depuración y levantamiento de las observaciones presentadas, pero sobretodo se garantiza el establecimiento de criterios transparentes, objetivos y garantes del interés general que en definitiva es el fin último de cualquier trabajo de planificación.

Felicidades Arequipa: ciudad innovadora, ciudad metropolitana, ciudad patrimonio mundial y ciudad que quiere adherirse al Desarrollo de Ciudades Comprometidas.

Juan Carlos García de los Reyes. Arquitecto y Urbanista

Director y representante institucional de Desarrollo de Ciudades Comprometidas (DCC)

Publicado en La Ciudad Comprometida