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ECOCIUDADES
Al hablar de Ecociudades, no nos queda más remedio que tener presente el decálogo que exponemos a continuación. Desde ‘La Ciudad Comprometida’ creemos firmemente en esta línea de trabajo comprometida con los ciudadanos y las ciudades.
En los diferentes Foros Internacionales de Urbanismo – Ciudades Región de Pequeño y Mediano Tamaño que se han celebrado en los últimos años, lo tienen muy presentes.
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El debate sobre la sostenibilidad urbana es un debate de gran relevancia en la medida en que el cambio climático es una realidad.
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Las ciudades y el urbanismo tienen una importante responsabilidad: nuestras ciudades son los principales agentes de la insostenibilidad de la forma de vida de la especie humana, lo que se traduce en que transporte urbano y confort térmico (calefacción y refrigeración) son las fuentes notables de emisiones de CO2 y de contaminación.
- La búsqueda de diseños urbanos más responsables y sostenibles ha dado lugar a la emergencia de una serie de proyectos bajo la denominación de ecociudades. Esta tendencia puede tener un carácter transformador o convertirse en una moda más. Para ello es crítica la forma en que se gestiona su potencial desde las políticas públicas.
- Quizás sería más adecuado hablar de ecobarrios que de ecociudades en tanto en que se aplican más a nuevos desarrollos parciales que a aproximaciones urbanas globales. Además, aún en las mejores prácticas, los avances son incompletos: se reduce la insostenibidilidad y se amortigua el impacto negativo pero sin conseguir en absoluto anularlo.
- Bajo la palabra ecociudad se esconden dos realidades. Una de carácter más utópico, que nos habla de una ciudad con un diseño más sostenible, orientada a optimizar el consumo de recursos naturales y energía. Otra, más operativa y práctica, nos habla de desarrollos urbanos que incorporan las últimas innovaciones en el terreno de la sostenibilidad (arquitectura bioclimática, recogida neumática de residuos, integración de energías renovables, etc.).
- Llama la atención que las ecociudades se enfoquen siempre en nuevos desarrollos y no en hacer más sostenible la ciudad ya existente cuando en entornos como el europeo, el principal impacto está en el tejido urbano consolidado. Se abre un importante campo en el “upgrading” o mejora de la sostenibilidad de la ciudad construida.
- En este sentido, las ecociudades pueden (y deberían) jugar un papel ejemplarizante mostrando a la ciudad existente el camino a la sostenibilidad urbana. Esde este punto de vista, es fundamental establecer un diálogo entre ambas que sea inspirador, enriquecedor y profundo. Las políticas urbanas de transporte y la integración entre ambas realidades urbanas son la mejor prueba de si las ecociudades son un verso suelto o un catalizador del esfuerzo colectivo.
- La cuestión de la densidad sigue planeando sobre el debate. La densidad es un parámetro de sostenibilidad clásico de la máxima potencia que las ecociudades no pueden abandonar: hay consenso en que la ciudad sostenible ha de ser densa y con mezcla de usos.
- Para que los nuevos desarrollos puedan denominarse verdaderamente ecociudades han de integrarse armónicamente en el entorno al que pertenecen. De nada sirve que la ecociudad sea sostenible si genera problemas de movilidad o dinámicas urbanas indeseables.
- El urbanismo de las grandes infraestructuras del siglo XX debe dejar paso a un nuevo urbanismo basado en el respeto medioambiental y del que las ecociudades emergen como punta de la lanza.
El papel del urbanista comprometido
El papel del urbanista comprometido se desempeñará:
– A través de la búsqueda de modelos de crecimiento equilibrados y compatibles con el mantenimiento de la autenticidad cultural del lugar.
– Ayudando en la búsqueda del consenso social y político, y a que se tomen decisiones responsables con los valores propios del lugar.
– Favoreciendo la participación, y ensanchando la dimensión social del urbanismo local. Asumiendo una función pedagógica del urbanismo, que enseñe a hacer ciudad, y que apueste por los valores arquitectónicos y culturales.
– Y persiguiendo desde el planeamiento paliar los déficits heredados y empezar a construir una ciudad amable, integradora, bien dotada, responsable desde el punto de vista ambiental, y que juegue adecuadamente su papel en su territorio.
– Y para ello, la solución a los problemas, que siempre son complejos, debe realizarse a través de numerosas miradas, con el concurso de numerosos especialistas… biólogos, ambientalistas, geógrafos, geólogos, bibilotecónomos, economistas, trabajadores sociales, historiadores, especialistas en arte, etnólogos, artistas plásticos, paisajistas, expertos en movilidad, sociólogos, arqueólogos, restauradores, … y como no, abogados, ingenieros, arquitectos técnicos y arquitectos, pero no solo estos, colaborando de manera cohesionada en los diferentes trabajos… Por convencimiento, por humildad, por responsabilidad y, sobre todo, por vocación.
Y, para finalizar este apartado, quiero recordaros una entrevista al profesor Fernando de Terán que ha sido reproducida en nuestro blog, en la que afirmaba:
«El urbanista necesario no existe actualmente, al menos en España: Los ingenieros se inclinan hacia las grandes infraestructuras como presas, puentes, carreteras. A los jóvenes les atrae profesionalmente la obra pública puntual en la que se pueden lucir y sólo algunos empiezan a pensar ahora en términos territoriales. Los arquitectos, por su parte, es como si hubieran tirado la toalla. Están encandilados con el proyecto arquitectónico, cosa que no me extraña porque esto sí que es gratificante, y todo lo más diseñan puntuales intervenciones urbanísticas de pequeña escala. Los únicos que comienzan a pensar en el territorio son los geógrafos. Y sean bienvenidos, hay magníficos ejemplos en el mundo, como Peter Hall, que demuestran que son necesarios. Aunque creo que su formación les permite analizar muy bien los problemas pero no tienen capacidad de intervención, de diseño…”
“… El urbanista del futuro tendría que ser una mezcla de un ingeniero capaz de ver las infraestructuras necesarias en un territorio, un geógrafo que proporcione la visión analítica de cómo se organiza éste y seguramente un arquitecto que sea capaz de proyectar y pasar a la acción… Este nuevo urbanista, en germen, tendrá que afrontar muchos retos. Algunos relacionados con el diseño, pero la mayoría procedentes del eterno choque con la política…”
Y para terminar, voy a rescatar algunas de las ideas que fueron expuestas en el pasado Congreso de Arquitectos de España, en un debate en torno a la situación de acoso que hoy vive la profesión del arquitecto: La grave crisis profesional está marcada por cuatro facetas que confluyen: crisis de Formación, crisis de Asociación, crisis Técnica, y, cómo no, ¡La crisis Económica! Y es fundamental emprender medidas encaminadas a la recuperación de la dignidad profesional y del prestigio profesional de los arquitectos, muchas veces cuestionado y demasiadas veces puesto en duda… Y para ello se consideran tres caminos fundamentales:
– La coordinación entre las Escuelas de Arquitectura y los colegios profesionales será básica para mejora de la formación y la competitividad.
– Insistir en que la formación humanística, técnica y artística que confluye en los arquitectos nos dota de una formación integral que está en la base de la función social que nuestro colectivo aporta, y
– La necesidad de que se produzca un mayor acercamiento de los arquitectos a las necesidades de los ciudadanos, o lo que es lo mismo, conseguir mayor cercanía con la sociedad…
Por eso quiero pensar que los Foros Profesionales de GRarquitectos, bajo el nuevo formato de LA CIUDAD COMPROMETIDA, eran necesarios… muy necesarios… porque han sido un espacio abonado para que no tengamos que esperar más a que sean otros los que cambien… ¡Seremos tu y yo!, ¡Todos nosotros! ¡Claro que con nuestro cambio de actitud podemos mejorar nuestro entorno social y ayudar a restañar las heridas de nuestro mundo…!
¿En los próximo días? ¿En el próximo año? ¡A qué esperar más!
Muchas gracias a todos, asistentes, blogueros e internautas, por su interés y por su colaboración.
Conclusiones de los foros LA CIUDAD COMPROMETIDA (II)
II.1 LA CIUDAD COMPROMETIDA CON EL MEDIO AMBIENTE:
Ciudad y la sostenibilidad: La ciudad es un órgano vivo, que crece y que por tanto consume recursos. El ciudadano tiene que entender que la responsabilidad sobre el consumo de recursos, y la producción de residuos y gases es también suya.
La Estrategia por el Cambio Climático en las ciudades pasa fundamentalmente por la formulación de:
- las Agendas 21.
- el Pacto de los Alcaldes,
- los Programas de Sostenibilidad Ciudad 21,
- el Programa Bosques por Ciudades.
En las ciudades más activas, como por ejemplo Sevilla, los programas de sostenibilidad han permitido, en poco plazo, aumentar considerablemente la calidad de vida, a partir de la medición del nivel de contaminación, ruidos, calidad del aire, residuos…etc.
Los grandes retos de la ciudad futura relacionados con el cambio climático son: el control de la emisión de gases y partículas, ruidos, residuos, contaminación lumínica; y sobre todo solucionar la movilidad dentro y desde fuera (a nivel metropolitano) en la ciudad.
La CONCLUSIÓN del debate establece que:
- el ciudadano debe aprender a responsabilizarse de sus actos
- y que la planificación urbanística debe:
- ser más consecuente con el medio ambiente,
- empezando por no consumir tanto suelo,
- incluir a los ambientólogos en la toma de decisiones de la planificación
- revalorizar el casco histórico frente a la nueva ciudad, y
- evaluar permanentemente la “Huella Ecológica” de ciudades y territorios
- Y como toda acción tiene forzosamente efectos positivos y negativos, no debe plantearse un conflicto entre preservación y evolución… sino que deberemos gestionar con responsabilidad el porvenir de la ciudad.
Naturaleza y sostenibilidad: quiero recordar algunas de las frases memorables escritas en el blog:
- ¿Qué hay en los paisajes que no sea una cierta fertilidad en mí?
- Proteger la naturaleza es lo más progresista, lo único para construir el futuro.
- Todo lo que es, es por lo que ha sido.
- “Cuando la naturaleza y las ideas van separadas, la cultura y la vida están amenazadas”.
- “…no la toques más, que así es la rosa…”
II.2 EL DISEÑO DE LA CIUDAD COMPROMETIDA
Desarrollo equilibrado y sostenible: Si dirigimos la mirada hacia nuestras ciudades en general, y a los bordes litorales en particular, vemos cómo la geografía ha sido manipulada, se ha priorizando el crecimiento desmesurado, y casi siempre se ha dado la espalda de manera rotunda a la propia identidad histórica y paisajística, generando un modelo de crecimiento artificioso, no sostenible en el tiempo ni en el espacio, y con fecha de caducidad.
Por eso deberemos aprender de aquellos lugares que han optado por la salvaguarda de su propia identidad, con actuaciones encaminadas a la rehabilitación y la conservación de su patrimonio tangible e intangible, sin renunciar, en ningún caso, a un desarrollo equilibrado y sostenible.
Debe potenciarse el papel que han de jugar los Barrios y los Centros Urbanos como espacios para la convivencia y sensibles a las necesidades de sus habitantes. Y para ello, es necesario atender a consideraciones: económicas, potenciando barrios equipados que fomenten la igualdad de oportunidades; culturales, fortaleciendo el sentido de pertenencia e identidad local; políticas, donde la gobernabilidad facilite la participación ciudadana; urbanísticas, priorizando la ciudad construida, compacta e integrada, mediante políticas y acciones urbanísticas que limiten el crecimiento expansivo y que mejoren la habitabilidad de los barrios existentes; y sociales, en los barrios más desfavorecidos. Y todo ello, reconociendo que existe un pilar central de cara a la recuperación de los centros históricos y barrios: la política de vivienda.
El espacio público no puede ser tratado como residuo, y debe tratarse como un verdadero espacio arquitectónico, donde debemos incorporar, debidamente reinterpretados, los conceptos básicos de la ciudad tradicional mediterránea.
Porque resulta necesario recuperar y ocupar los espacios intermedios de la ciudad donde la calle constituye el elemento vivo que los articula: los adarves, los pequeños ensanches y plazoletas que se generan en la intersección de la trama y los patios de las viviendas colectivas. Ejemplos de transición entre lo público y lo privado, donde la ciudad tradicional es capaz de establecer filtros o diafragmas permeables que regulan el contacto entre el mundo residencial y la vida urbana.
Es posible imaginar una ciudad contemporánea llena de matices que recuperen la escala humana como punto de partida sobre el que implementar nueva vida a la ciudad. La densidad equilibrada de la urbe tradicional puede ser entendida como valor añadido que facilite las relaciones personales.
Los hitos urbanos diseñan la silueta de nuestras ciudades marcando sin duda nuestra manera de vivir en ella. Son referencias cargadas de sentidos y de sentimientos. Pero… ¿Quién debe tener derecho a erigirse en protagonista permanente de la imagen de una ciudad? quizás, únicamente sus símbolos y su cultura… aunque la clave está en propiciar los debates… así como en el criterio selectivo de la sociedad de cada época para seleccionar sus huellas históricas en la ciudad…
Hay que reivindicar un dialogo sereno, amable y al tiempo contemporáneo de los edificios y con su entorno… Por eso cada tiempo podrá generar, o no, un hito en el paisaje urbano… y propiciar que en el resto de los casos lo importante sea hacer ciudad, donde lo que importa no son las singularidades…
Ciudades para todos: Una ciudad accesible, desde el punto de vista arquitectónico, urbanístico, y de movilidad, sería aquella en la que cualquier persona pudiera integrarse totalmente en ella. La accesibilidad posibilita el poder llegar, entrar, salir y utilizar los edificios públicos, los domicilios particulares, las superficies comerciales, los espacios de ocio, los lugares de trabajo, etc. y permite a toda la población participar en las actividades sociales y económicas para las que las metrópolis se han concebido.
Aunque existe en España legislación al respecto, aún hay mucho que avanzar, y Granada, en este aspecto, no es una excepción. Un simple paseo por sus calles nos demuestra que queda un largo camino por recorrer para conseguir la accesibilidad universal.
La importancia del color para la vida cotidiana es algo evidente. Sin embargo, a la hora de construir nuestras ciudades es algo que no tenemos en cuenta. Generamos ciudades inhóspitas para el habitante cotidiano, ciudades cargadas de grises, inmersas en seriedad y rutina, en los colores que llenan el asfalto, los pasos de cebra, los semáforos, las farolas, etc. Cuanto mayor es la ciudad, más gris acaba siendo. Tenemos mucho que aprender de los núcleos de población que no han perdido su identidad cromática, en los que el color es un elemento más que da cualidad y calidad al espacio público, además de dotarlo de una identidad e imagen propia.
Y en el mismo sentido deberemos hablar de la importancia de las pequeñas cosas, de los detalles en las relaciones humanas, en el diseño arquitectónico, y en la configuración de la escena urbana… Porque la ciudad de hoy no está pensada para ser recorrida, mirada, vivida… porque generalmente no se cualifica el espacio exterior, el espacio público, el entorno, porque hemos olvidado tener presentes las cualidades que éste nos debe aportar.
II.3 LA CIUDAD SOCIALMENTE COMPROMETIDA
CIUDAD Y PARTICIPACIÓN: Es necesario profundizar en la Gestión del Conocimiento en nuestras ciudades. Existe sobresaturación de la información cuantitativa y experta, y ausencia de la cualitativa y comprensible. Faltan cauces operativos de intercambio de saberes entre ciudadanos, profesionales e instituciones.
Necesitamos muchos más espacios de debate sobre las cuestiones de calado… Que los representantes públicos sepan ofrecer sus alternativas, debatirlas y consensuarlas, y que los ciudadanos exijamos de nuestros gestores apertura de mente, generosidad para aceptar lo positivo de las aportaciones de los otros, y predisposición para hacer trasparentes sus decisiones… Desde La Ciudad Comprometida queremos seguir haciendo nuestra aportación, en ese sentido.
LA VIVIENDA: conforma más de las tres cuartas partes de la masa construida en las ciudades, y es el bien fundamental más grande, pesado y costoso. Ya que determina la estructura, funcionamiento, imagen, carácter y escala de las ciudades, y es decisiva para el bienestar de sus moradores y tiene repercusiones directas e indirectas sobre ellos, incluyendo su salud, el sentido de identidad y pertenencia, la eficiencia en el trabajo, la formación y preservación de valores éticos y morales, el funcionamiento de la familia y la creación de una cultura ciudadana.
- Por todo esto los poderes públicos deben garantizar el ejercicio efectivo del derecho de sus habitantes al acceso a una vivienda, como bien básico que debe prevalecer sobre el mercado.
- Es necesario adaptar las normativas de viviendas libres y protegidas a las nuevas necesidades, así como definir qué es una vivienda adecuada, y cómo garantizar el acceso a ella.
- Es necesario promover nuevas formas de coordinación entre administraciones que incluyan nuevos modelos de financiación, formas de participación más democráticas y una evaluación del producto final.
- Facilitar una mayor complejidad funcional urbana, usos, servicios y funciones, y mejorando la accesibilidad y la eficacia del transporte público.
- La vivienda debe asociarse al concepto de calidad ambiental, con una incidencia directa en la calidad de vida del ciudadano. Debe ser entendida como contenedor energéticamente eficiente y dotado de tecnología avanzada y de servicios de la mayor calidad posible.
- Es necesario integrar en el diseño el cuidado del paisaje urbano como cualificador de la ciudad; El paisaje urbano es indicador de identidad y calidad de vida, y todo ciudadano tiene derecho a disfrutar de él y sentirse identificado.
CIUDADES DEMOCRÁTICAS, CIUDADES SOSTENIBLES: El boom inmobiliario de la última década ha tocado a su fin con la crisis financiera y del sector de la construcción. Un rápido balance del mismo permite observar algunas cuestiones relativas a su lado oscuro de cuya corrección depende, en gran parte, el futuro de nuestras ciudades, de su sostenibilidad y de su calidad de vida democrática.
La ciudad compacta, que tanto gusta a los urbanistas europeos, se ha visto superada por la ciudad dispersa: el modelo americano de ciudad difusa que se ha ido imponiendo por la influencia mediática, y porque la gente, en realidad, prefiere vivir en estos chalets o adosados de la periferia. Sólo los intelectuales y los ecologistas conscientes del despilfarro de energía y territorio que esto supone defienden la ciudad compacta, pero conseguirla no es ya un problema del urbanismo sino de la pedagogía… Y lo que ahora toca no es tanto pensar en nuevos planes de desarrollo sino en cómo se puede compactar y estructurar la ciudad difusa que ya se ha construido para minimizar los daños.
II.4 LA POLÍTICA URBANÍSTICA DE GRANADA PARA EL SIGLO XXI
Tras las ponencias del foro La política urbanística de Granada para el siglo XXI, se estableció una mesa redonda donde se expusieron las inquietudes de los asistentes. Entre las reflexiones destacamos lo siguiente:
- Preocupación porque la política urbanística cuantifique pero no cualifique los espacios libres.
- Preocupación porque la planificación urbana esté en manos de los empresarios y no de los ciudadanos. Haciéndose hincapié en el carácter mercantil del urbanismo en la actualidad, y en lo desfasado que ha quedado el planeamiento territorial actual.
- Necesidad de reciclaje en las barriadas marginales. Habría que hacer un trabajo directo en las mismas, ya que fuera de los barrios patrimoniales también hay mucho que rehabilitar.
- No dejar pasar la oportunidad de cerrar el modelo territorial metropolitano, definiendo un modelo de protección definitivo de la Vega para que esta no esté en continuo debate.
- Los nuevos crecimientos residenciales deben asociarse a las propuestas del Parque Tecnológico y a los grandes sistemas de espacios libres.
- Debemos plantearnos qué modelo de ciudad queremos, si queremos el modelo de ciudad de Friburgo o el de Madrid.
- Las áreas de oportunidad no son sólo para el crecimiento residencial o el desarrollo industrial, sino que hay que cualificar esos espacios y dotarlos de calidad.
- Apuesta por la creación de una ciudad metropolitana con “caja única”, donde los municipios no compitan entre sí por captar promociones.


