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Jueves, 12 Agosto 2010 10:08

PAISAJES AGRARIOS EN CRISIS O ABANDONADOS

Atropellos urbanísticos en la costa de Granada.
Atropellos urbanísticos en la costa de Granada.

 

Existe un conjunto de paisajes agrarios andaluces a los que ha afectado especialmente la crisis agraria o la reestructuración productivista y, como consecuencia, se encuentran muy deteriorados, totalmente abandonados en vías de serlo. Sin embargo, sus valores en cuanto a la biodiversidad, morfología agraria, patrimonio cultural, etc., o en cuanto a su variedad estética, aconsejan, según los casos, medidas para evitar su desaparición, para recuperarlos o para frenar su deterioro. Entre este conjunto de paisajes hay que destacar los siguientes: 

HUERTAS TRADICIONALES, prácticamente junto a todos los pueblos andaluces existían huertas regadas tanto por ríos y arroyos (depresión bética o Sierra Morena) como por veneros (calizas de los sistemas béticos y arenales litorales). Los elementos destacables a respetar son las especies vegetales cultivadas (frutales, hortalizas y flores), los manantiales, acequias, albercas y otras conducciones, molinos harineros, casas y casillas de hortelanos, etc. La importancia de estas huertas va más allá del simple aprovechamiento agrícola, convirtiéndose en un elemento paisajístico de gran valor que integra unos valores culturales que se deben preservar. Además, la presencia de las huertas supone la valorización de los entornos de los cascos urbanos, a menudo muy deteriorados a causa de su uso como vertederos y escombreras. 

Un ejemplo de agricultura intensiva con una 'mar de plásticos'.
Un ejemplo de agricultura intensiva con una 'mar de plásticos'.

 

LA DEHESA, en su forma tradicional de explotación, es un sistema integrado con aprovechamientos agrícolas, ganaderos y forestales. La superficie ocupada en Andalucía es muy extensa, encontrándose la mayor parte de las dehesas en Sierra Morena y sierras gaditanas, y de forma esporádica en otras zonas de las sierras Subbéticas e incluso en la campiña. Con la expansión agrícola de los siglos XIX y XX la superficie de este tipo de paisaje se ha visto reducida. Las principales causas de degradación que afectan a estos sistemas son el envejecimiento del arbolado, debido a la falta de regeneración del mismo y a la invasión del matorral, la escasa in corporación de tecnología y la erosión. 

PAISAJES AGRARIOS DE MONTAÑA que en general se encuentran abandonados, están representados desde la Sierra Morena de Huelva a la de Jaén y de las Béticas del desierto almeriense a Grazalema. Por esta gran extensión y consiguientes condicionamientos, su variedad es grande y su problemática compleja, toda ella derivada de la inviabilidad económica de los productos obtenidos. 

EL OLIVAR DE MONTAÑA, es uno de los paisajes agrarios de montaña más característicos de Andalucía en torno al cual se ha creado una cultura de suma importancia, tanto para la economía como para la vida de los andaluces. Fundamentalmente por la falta de labores de mantenimiento, la tendencia actual del olivar de muchas zonas de montaña es al abandono o adehesamiento con aprovechamiento ganadero y una mínima recolección de aceituna para autoconsumo. 

Olivar de montaña en Cazorla.
Olivar de montaña en Cazorla.

 

Los PAISAJES LITORALES, han sido tan devastados por la expansión turística y urbana y por la agricultura intensiva que es difícil encontrar algo que pueda ser calificado tradicional, excepto los espacios protegidos, que sobre todo lo son por sus valores naturales. Salvo algunas excepciones como Doñana o Cabo de Gata, los espacios naturales litorales tienen dimensiones medias o reducidas, a pesar de lo cual ocupan una extensión global considerable. 

Fuente: ‘Manual para la diversificación del paisaje agrario’.

Por Gosia Janusz. Paisajista de GRarquitectos

Domingo, 26 Julio 2009 08:32

Granada, ¿Patrimonio de la Humanidad?

En Granada desde siempre hemos hecho demasiadas cosas sin un suficiente debate previo… Y eso suele suponer o bien un daño irreparable, o bien algún tipo de abuso. Y ahí esta como ejemplo lamentable nuestra ciudad histórica, malherida y apenas reconocible en una de sus cuestiones esenciales: su relación con la Vega y con el paisaje.

Recientemente, en un estupendo encuentro organizado por el Colegio de Arquitectos, Pedro Salmerón nos recordaba como Granada no ha sabido conservar la escala de la ciudad histórica y la de sus hitos urbanos con el territorio, de tal modo que el Urbanismo del siglo XX, y el actual, han roto de manera irreversible esa relación mágica que hizo famosa a nuestra ciudad… ahora oculta tras moles de cemento. Sin embargo otras ciudades y otros territorios lo supieron entender antes y mejor que nosotros, y es a ellas a las que debemos mirar (Florencia por ejemplo) en lugar de a nuestro ombligo: un ombligo granadino.

Y paradójicamente también podemos aprender de la actitud comprometida de La Alhambra, que ha sabido gestionar con inteligencia su territorio y su paisaje, en donde la recuperación de las huertas del Generalife (detenidas en el tiempo) constituye un maravilloso ejemplo de gestión patrimonial…

Paradojas de la vida: somos capaces de lo mejor y de lo peor…

Ahora hay sobre la mesa dos debates de alta trascendencia: uno, el de la Vega de Granada, en el que es previsible un suponga un intenso debate que nos permitirá adoptar buenas decisiones que den continuidad a las políticas comprometidas del POTAUG… rodó otro, el de las grandes infraestructuras que se proyectan en el Valle del Río Darro – Ronda Este, Presa – cuya incidencia (o no) sobre la ultima zona mágica de Granada puede ser decisiva. Granada aun puede aspirar a ser ciudad patrimonio de la humanidad. Granada aun puede mostrar el camino al resto de la humanidad sobre las políticas activas de protección del paisaje cultural. Sin que ello suponga renunciar al progreso, ¡ni mucho menos!

Lo dicho, mas debate responsable y previo a las decisiones irreversibles.

Nico Heinz (d) presentando a Pedro Salmerón (i) en el Colegio de Arquitectos de Granada el pasado jueves./ Archivo GR
Nico Heinz (i) presentando a Pedro Salmerón (d) en el Colegio de Arquitectos de Granada el pasado jueves en el Ciclo "Arquitectura a 4 Bandas"./ Archivo GR