Mostrando artículos por etiqueta: cavernas
VÁLGAME MONEO. En defensa de la labor del arquitecto
La pasada semana Moneo visitó Granada y pasó por el Colegio de Arquitectos.
Creo que muchos compañeros de los que fuimos al Colegio a disfrutar del Salón de los Jueves recuperado (¿…?) para la ocasión, íbamos también a lamer nuestras heridas, a untarnos con el bálsamo de la buena arquitectura sobre nuestra dolorida profesión en un Colegio tristemente vacío por la mañana y abarrotado esa noche.
El título de la conferencia, “El arquitecto entre la espada y la pared”, nos tendió una pequeña trampa y nos dejamos llevar. No se habló de crisis ni de borrador de anteproyecto de ley de servicio profesionales. Puede que el maestro, a estas alturas de su vida profesional y ya con setenta y cinco años, esté por encima de estas cuitas. Aunque personalmente no lo creo y quiero pensar que tiene una opinión muy contraria a lo que apunta el citado borrador.
A mí me basta tenerle a él como referente. Como la mejor respuesta a un borrador de anteproyecto de ley que confunde, con afán economicista, disciplina y un buen hacer profesional con simple capacidad técnica. Borrador que, con su torpe planteamiento, ha sido capaz de poner en pie de guerra a colectivos diversos que no están de acuerdo con lo publicado, tanto a arquitectos como a ingenieros, tanto a arquitectos técnicos como a ingenieros de la edificación.
Su arquitectura es la mejor defensa de la Arquitectura, sirve bien para explicar lo que ha sido y es la enseñanza de esta bella profesión en las escuelas españolas, sirve bien para explicar porqué la arquitectura española está tan bien valorada fuera de nuestras fronteras.
Este fin de semana comentaba con unos amigos, una matemática y otro topógrafo, que un estudiante que decidiera hacer un grado universitario con una hipotética raíz común para ingeniería-arquitectura y que al final se especializara en arquitectura, seguramente, no llegaría a ser un arquitecto tal y como yo lo entiendo. Sin embargo si desde su primer año como universitario ese estudiante se forma con conocimientos físico-matemáticos-técnicos-artísticos-humanísticos, esa receta, tan singularmente española, bien mezclada acabará dando como resultado un arquitecto. Esto no existe en el resto de Europa, y esto es lo que podemos perder, si consiguen que confundamos cualquier ingeniería con arquitectura, capacidades técnicas y profesiones.
¡Válgame Moneo!
Os recordamos que si quereis ser parte activa en las acciones del colectivo, podeis firmar en contra del borrador en el siguiente enlace:
http://www.colectivosarquitectura.com/page/firmas-contra-la-ley-de-servicios-profesionales
Gabriel Fernández Adarve, Arquitecto de GRarquitectos
Cuevas medievales de Beas de Guadix
Fotografía: Torcuato Fandila / Texto: Antonio Tejada
La Ruta T-4 de la Comarca de Guadix, más conocida como Ruta Valle del Río Alhama, nos llevará al corazón de estas cuevas medievales. Con una dificultad de carácter circular y un día de duración aproximadamente (84 kilómetros de recorrido), tiene una cota máxima de 1.250 metros y la mínima de 850.
Lo que llamamos “Valle de Alhama” engloba a todos los municipios situados en la margen derecha de la cuenca alta del río Fardes: La Peza, Cortes y Graena (Los Baños, Graena, Cortes y Lopera), Lugros, Polícar, Beas de Guadix, Marchal y Purullena. Los paisajes que ofrece esta zona permiten comprender la evolución geológica de toda la comarca: las montañas calizas de la sierra de La Peza o Lugros, en las zonas más altas; a sus pies, la gran llanura de sedimentación sobre la que encontramos los pueblos de Lugros y Polícar; y, por último, los bad-lands, formados por la erosión de la arcilla, en los que se encuentran el resto de los pueblos.
Aunque toda la zona ha estado ocupada desde la prehistoria reciente, fue en época romana cuando adquirió un protagonismo singular gracias a las aguas termales de Graena, y al paso de la vía Acci (Guadix) – Iliberis (Granada) y que el topónimo Beas nos recuerda. La mayor parte de los pueblos actuales tienen su origen en época medieval, con las cuevas-refugio aún visibles en muchos lugares del valle, en torno a las cuales surgieron aldeas de casas-cueva. El patrimonio histórico de la zona se completa con las iglesias mudéjares del siglo XVI.
Actualmente, la zona ofrece, además de lo dicho, vinos de excelente calidad y una artesanía propia, en la que destaca la cerámica de Purullena y los únicos restos de trogloditismo artificial medieval existentes en toda Europa; este hábitat troglodita es característica definitoria de Guadix, desde la prehistoria los hombres buscaron refugio en cavernas y abrigos naturales, más tarde excavaron cuevas en la Hoya de Guadix y en los valles de los ríos Gor y Fardes. Estas casas cueva conservan su arquitectura subterránea, paredes encaladas, temperatura constante y típicas chimeneas. Poseen balnearios que aprovechan los manantiales naturales de la zona; necrópolis y restos prehistóricos.
La ruta continúa, siguiendo el antiguo camino de Guadix a Granada, hacia La Peza, uno de los mejores ejemplos de urbanismo morisco de la comarca. En lo alto del pueblo podemos contemplar las ruinas de lo que fue el castillo más importante del camino viejo de Guadix a Granada, de cuya vigilancia estaba encargado. Antes de llegar a Purullena, podemos hacer una parada en Lopera, una pequeña aldea de cuevas muy bien conservadas, situada junto al río Fardes. En Graena se hallan una de las concentraciones de cuevas-refugio más importantes de la comarca.


