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¿Por qué no sutileza e integración?
Después de casi toda una vida trabajando de una u otra manera en ciudades de tamaño medio y sobre todo en el mundo rural sigo pensando que lo más delicado, incluso te diría más, seguramente lo más difícil de conseguir sea que el ansiado desarrollo no se haga a costa renunciar, ni tan siquiera devaluar, lo más valioso que generalmente tienen cada uno de estos lugares: la armonía y la autenticidad de sus culturas y de sus tradiciones respectivas. ¿O es que acaso tiene sentido dilapidar en apenas unos años aquella memoria colectiva que fue labrada durante décadas y que constituye el mejor reflejo de toda la sabiduría de aquellos que nos antecedieron? Y cuando hablamos de proteger la memoria colectiva también en cierto modo estaremos hablando de proteger su arquitectura vernácula, por constituir generalmente una de las manifestaciones más evocadoras de la cultura popular.
Sin embargo, a poco que abramos los ojos y miremos con sentido crítico, comprobaremos que, en casi todos los municipios, ya sean grandes, medianos o pequeños, esa ansiada “prosperidad” ha ido dejando por doquier diferentes heridas en sus paisajes urbanos y rurales. Huellas indelebles casi siempre absurdas e innecesarias, que por décadas devaluarán la imagen de esos lugares, dejando una fatídica impronta: La impronta de la fealdad. La impronta de una modernidad que no lo es, sino todo lo contrario. La impronta del desarrollismo… La impronta de que, en esa ciudad, en ese pueblo, en ese valle, pudo más la improvisación, la falta de rigor, la incultura, el atajo, la dejadez o el egoísmo que el valor de un patrimonio cultural legado por aquellos que nos precedieron.
Fealdad y ruptura… ¿Por qué no sutileza e integración?
Por eso es tan importante que en cada núcleo, en cada barrio, en cada ciudad o en cada comarca, se identifique previamente cómo propiciar ese ansiado desarrollo de manera coherente con la pervivencia de los valores identitarios locales y en plena consonancia con las características intrínsecas de cada lugar, a fin de impedir, o al menos minimizar, su deterioro y banalización.
Pero hoy me gustaría descender desde los planteamientos generales para proponerte que nos detengamos en una experiencia específica que a mí se me antoja bastante positiva y también clarificadora. Ha sido llevada a cabo en un territorio más que valorado, tanto por sus habitantes como por aquellos que lo visitan. Está ubicado en el corazón del espacio natural protegido de SIERRA NEVADA; me estoy refiriendo a una comarca maravillosa, famosa por sus señas identitarias: LA ALPUJARRA; pero más específicamente, a un valle absolutamente singular y evocador: EL BARRANCO DEL POQUEIRA, cuyos municipios, Capileira, Bubión y Pampaneira, llevan años basando su prosperidad en el respeto y la valorización de sus recursos locales.
La experiencia que hoy he escogido para compartírtela ha sido llevada a cabo en CAPILEIRA, ya que recientemente su ayuntamiento ha aparobado con el aval de todas las administraciones sectoriales implicadas (Medio ambiente, Cultura, Urbanismo, ENP de Sierra Nevada…) el Plan Especial que ordena detalladamente uno de sus proyectos más difíciles, y por eso me gustaría exponerte la delicadeza y la cordura con el que se ha sido resuelto este crecimiento urbano, para mostrarte que “es posible y viable hacer las cosas de otra manera”:
- Clasificación de Suelo: Urbano
- Plan Especial del Sector C-11
- Superficie: 24.000 m2
- Usos principales: residencial y hotelero
- Iniciativa: privada

Pero antes de entrar materia, para ayudarte a contextualizar, tge voy a compartir algunas pinceladas sobre el buen hacer de los municipios de este valle durante las últimas tres décadas, un periodo durante el que casi siempre yo he tenido el honor de ser un actor privilegiado:
- El Barranco del Poqueira lo constituyen los municipios de Capileira, Bubión y Pampaneira, cada uno de los cuales en su integridad está declarado B.I.C. Conjunto Histórico. Abarcan conjuntamente la totalidad de la cuenca hidrográfica del Río Poqueira, que nace en la línea de cumbres de Sierra Nevada (Mulhacén y Veleta) hasta confluir finalmente en el Río Trevélez, salvando un desnivel próximo a los 3000 mts. en apenas 16 km. de longitud.
- Allí se aprobó en 1992 la primera experiencia andaluza de planeamiento supramunicipal, promovida por la Diputación Provincial de Granada, y que fue nominada para los Premios Europeos de Urbanismo.
- Años después, los tres municipios, actuando de manera coordinada, decidieron impulsar un nuevo planeamiento, muchísimo más detallado, con el objeto de profundizar en las necesidades de protección de su arquitectura, de su urbanismo y de su paisaje. Dicha iniciativa culminó años después (2006) cuando fue aprobado un nuevo planeamiento supramunicipal para la Ordenación y Protección del Barranco del Poqueira, recibiendo la Bandera de Andalucía como reconocimiento a la ejemplaridad de dicha iniciativa y por su compromiso con el patrimonio cultural y el desarrollo local de sus municipios.
- Dicho plan, en cierto modo, supuso la culminación de muchos años de iniciativas, estudios, charlas, publicaciones, trabajos y sobre todo de pedagogía, mucha pedagogía, llevados a cabo no solo en el Barranco del Poqueira sino en toda la comarca de La Alpujarra, gracias a los cuales pude colaborar con numerosas personas, colectivos, instituciones y organismos realmente comprometidos, por lo que al recordarlo no puedo dejar de agradecerles su altura de miras (GDR Alpujarra, Consorcio Urbanístico del Barranco del Poqueira, Colectivo Abuxarra, ayuntamientos, ENP de Sierra Nevada, Diputaciones de Almería y Granada…), ya que sus aportes fueron esenciales para nuemrosas acciones, como por ejemplo, un decálogo con el que abordar la protección y promoción de la arquitectura y el paisaje o para que no mucho después pudiéramos definir los Criterios para la Protección del BIC Alpujarra Media y La Tahá gracias a la iniciativa de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía.
Todo ese conocimiento acumulado propició que el nuevo planeamiento del Barranco del Poqueira abordase con el máximo rigor la manera de garantizar una óptima integración entre los nuevos desarrollos urbanos de cada uno sus núcleos tradicionales...
- ¡Si, si… te dirás! Pero, ¿Cómo lo hizo?
Pues mira, voy a sintetizarte dichas estrategias (unas medidas que, aunque con matices, podrían ser extensivas a otros muchos ámbitos rurales). Así, por ejemplo:
- Dimensionando los desarrollos urbanos siguiendo pautas de sostenibilidad, evitando crecimientos desaforados y actuaciones urbanísticas fuera de la escala local que derivarían en una transformación irreversible de la imagen actual de los núcleos y de su medio ambiente urbano, localizándolos siempre como extensión natural de los núcleos tradicionales.
- Garantizando la armonía entre las tramas de los nuevos desarrollos urbanos con las del núcleo tradicional, utilizando en su diseño idénticas pautas, como por ejemplo:
- disposición y orientación general de la red viaria;
- formas y tamaños de las manzanas;
- escala humana de los espacios públicos de nueva creación y posición privilegiada de los mismos en cuanto a soleamiento y relación con el paisaje;
- mantenimiento de los niveles tradicionales de ocupación y tamaño de las parcelas por la edificación;
- y Compatibilizando lo esencial de la arquitectura vernácula con la necesidad de integrar nuevas tecnologías y materiales, a fin de propiciar la mejora de la calidad de vida de los habitantes.
Por tanto, así fue concebido aquel planeamiento, para lo que hubo que aportar una importantísima carga pedagógica, orientada a ayudar a entender a los lugareños que su cultura arquitectónica y urbanística era muy valiosa y singular, y que por tanto debía protegerse.
Pues bien, el plan de 2006 había heredado del primer plan de 1992 la obligación de clasificar como suelo urbano un delicadísimo sector ubicado en las cotas más elevadas del núcleo de Capileira. Unos suelos con gran incidencia paisajística y con una topografía realmente compleja. La solución adoptada fue programar que previamente se realizara un proyecto específico (Plan Especial) que garantizase una ordenación armónica, adaptada al paisaje e integrada con el resto del pueblo, además de establecer una reducción drástica de la cota edificable a fin de minorar su impacto visual.


Pero mira cómo son las cosas, resulta que años después me propusieron que asumiera también la redacción de dicho Plan Especial. Toda una oportunidad, me dije, para convertir este delicado proyecto en una buena práctica urbana que pudiera servir de referencia para otros casos.
Ahora ya ha concluido ese dificil proceso porque, como te decía al principio, dicho plan especial acaba de ser aprobado. Por eso quisiera compartirte algunos planos e imágenes sobre la solución finalmente adoptada, pero te invito a mirarlo con detenimiento observando los numerosos matices sobre los que se apoya este proyecto urbano.


De todas formas, voy a ayudarte sintetizándote algunas de las principales claves de su diseño:
- Adoptar las principales invariantes de la arquitectura tradicional y de los modelos tipológicos y de la morfología local, compatibilizándolos con la modernización de los sistemas constructivos y la integración de nuevas tecnologías y materiales.
- Priorizar la presencia de vistas panorámicas desde los espacios públicos proyectados, adaptando las futuras edificaciones a la topografía natural mediante cuerpos escalonados cuyas características volumétricas estén de acuerdo a las diferentes tipologías de calles que se han diseñado:
. Paseos miradores: se trata de las calles mejor cualificadas por la existencia de vistas panorámicas excepcionales, en las que el edificio no podrá sobrepasar la cota de rasante del viario o espacio público colindante.
. Calles con visibilidad máxima: se trata de otras calles cualificadas por la existencia de vistas panorámicas notables, en las que el edificio no podrá superar en más de 1,00 mts. la cota de rasante del viario o espacio público colindante.
. Calles con derecho a vistas: Se trata de las calles en las que los edificios presentan dos plantas de altura en su fachada hacia el valle, mientras que su fachada hacia la montaña únicamente se eleva una planta, permitiendo que las casas de la manzana superior se asomen al paisaje.
. Calles en pendiente: Se trata de los tramos de las manzanas que presentan su fachada a calles en pendiente en las que se prevé que los edificios adapten sus volúmenes a la pendiente de los viales y espacios públicos.
- Garantizar una adecuada transición urbano-rural, dando la máxima relevancia a la continuidad de los dos caminos históricos existentes: el Camino de la Sierra y el sendero que se asoma al valle del Poqueira; y proponiendo un sistema de espacios libres públicos de transición urbano-rural, que van asociados a una red de itinerarios peatonales y de miradores singulares.
. o Ubicar un uso hotelero singular en la manzana que corona el desarrollo urbano, como actuación vinculada a la estrategia de reducir al máximo la cota altitudinal de los edificios.

Ahora que la fase urbanística ya concluyó, no me queda otra que felicitar a todos los actores implicados en este delicado trabajo (Ayuntamiento, arquitecto municipal, propietarios, y organismos sectoriales… y también a mis compañeros de www.gr-arquitectos.com claro). Aparte de que, en lo que a mí respecta, debo darle una vez más las gracias a esta hermosa tierra y a sus voluntariosas y sensatas gentes por tantísima confianza como han puesto en mi labor como arquitecto y urbanista.
¡Gracias de todo corazón!
¡Viva la cultura del buen Jamón de La Alpujarra!

En numerosas ocasiones os he hablado de La Alpujarra: un hermoso lugar ubicado entre Sierra Nevada y el mar, entre la vega y el cielo. A caballo entre las provincias de Granada y Almería (Andalucía, España). Y lo he hecho porque “durante casi toda mi vida profesional he estado vinculado a esta tierra con la que he aprendido casi todo lo que sé y de la que he recibido, sin duda alguna, mucho más de lo que yo le he podido entregar…” https://granadablogs.com/gr-arquitectos/2009/07/08/%C2%A1gracias-alpujarra/
Y lo vuelvo a hacer ahora porque el pasado domingo asistí en Pórtugos, como cada año desde hace muchos, a una nueva edición de su entrañable Festival de Música Tradicional que organiza el colectivo ABUXARRA. Y lo hace para rescatar, conservar y trasmitir su folclore y, sobre todo, el orgullo de ser herederos de una cultura que se manifiesta con belleza y originalidad a través de su paisaje rural abancalado; de su urbanismo de casas escalonadas; de su arquitectura de piedra, madera, cal y launa; o lde sus tradiciones llenas de sabor y de color, de aromas y de plasticidad.
Y los organizadores, precisamente como si se ratase de una labor pedagógica más, cada edición del festival la dedican a personas, entidades u organismos que implicadas en la revitalización las raíces culturales de La Alpujarra, promocionen a dicha comarca, o promuevan actividades encaminadas a mejorar la calidad de vida de sus gentes.
Y me ha encantado que en esta XXXVIIIª edición el homenaje haya sido para los productores de JAMÓN DE LA ALPUJARRA, que mantienen esta tradición respetando las características del auténtico jamón alpujarreño, que se encuentra amparado desde 2016 por la figura de calidad “marca de garantía”. Y es que, según el decir de muchos, el jamón constituye el mejor embajador de esta tierra. Al mismo tiempo que con su producción artesanal y su comercialización son hoy un pilar esencial en la frágil economía de estos pueblos.
Hace diez años, cuando tuve el inmenso honor de ser yo el agraciado por mi labor como arquitecto y urbanista, lo recibí como el mejor de los abrazos de estas gentes generosas y llanas. Por eso, cada año me gusta sumarme al aplauso que se brinda con cada nueva dedicatoria del festival. Por eso: ¡Viva la cultura del buen Jamón de La Alpujarra!

¡FELICIDADES ALPUJARRA…GRACIAS ALPUJARRA!
Seguramente que las mayores satisfacciones, junto también con las mayores enseñanzas, de mi vida profesional las he recibido a través de mis numerosos trabajos en el mundo rural y específicamente en la comarca andaluza de La Alpujarra (Granada y Almería).
Recuerdo perfectamente aquel concurso de ideas que gané en enero de 1987 para la ordenación urbanística del Barranco del Poqueira que, sin yo saberlo, me inoculó ese virus, maravilloso, que me vincularía afectivamente y profesionalmente con esta tierra recia, delicada y sabia… y que por tanto fue el primero de una larga saga de profesionales que me vincularon con la mayor parte de sus municipios (Capileira, Bubión, Pampaneira, La Tahá, Pórtugos, Almegíjar, Juvíles, Bérchules, Lobras, Laujar de Andaráx, Órgiva, Lanjarón, Sorvilán, Albondón…), de sus instituciones (Ambas diputaciones provinciales, los Grupos de Desarrollo Rural, el consorcio del Barranco del Poqueira, el Espacio Natural Protegido de Sierra Nevada, las Consejerías de Cultura y de Medio ambiente…) y de sus colectivos, del que yo querría destacar sobre todo a dos: la Cátedra Unesco en Andalucía y al Colectivo ABUXARRA…
Han sido muchos planes urbanísticos comprometidos… muy comprometidos con la Arquitectura, el Urbanismo y el Paisaje alpujarreños, a través de los cuales pudimos acuñar el término del “urbanismo pedagógico”… Decenas de conferencias y charlas sobre estas temáticas, algunas publicaciones, algunos trabajos de investigación, numerosos artículos, algunos edificios..y. también (si tendré yo suerte!) algún que otro premio y reconocimiento social por el afán de hacer bien las cosas (supongo).
Así pues, con la perspectiva que me dan más de 25 años de trabajo continuado en esta bendita tierra, creo que esa intención de propiciar la inclusión de La Alpujarra en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, constituye una magnífica iniciativa que solo tendría sentido desde una doble visión: primero, el altísimo honor para sus gentes y para las instituciones que constituye el hecho de considerarse merecedores de tan alta distinción, y segundo, el importante reto que debe significar avanzar de manera decidida en la adopción de modelos equilibrados y sostenibles, y coherentes con la autenticidad cultural que atesoran estas tierras… lo que requerirá una mayor apuesta de todas las instituciones en dicho sentido.
Felicidades por tanto por la iniciativa, pero que todo no se quede solo en fiesta, que no se busque solo el premio del reconocimiento… ya que debe suponer sobretodo un honor y una tremenda responsabilidad colectiva… ¡Ese es y será el verdadero premio!
En fin! quiero por último recordaros que desde el nacimiento de este blog de LA CIUDAD COMPROMETIDA, La Alpujarra ha sido un tema bastante recurrente por lo que en breve os ofreceremos un compendio de todas esas reflexiones y de todos esos enlaces… Lo dicho: ¡Felicidades Alpujarra…Gracias Alpujarra!
Juan Carlos García de los Reyes. Director de GRarquitectos y Desarrollo de Ciudades Comprometidas
¡QUE GENTE TAN BUENA, Y QUE GENTE TAN SABIA!
Este año, se ha celebrado en el pequeñísimo municipio alpujarreño de ALMÓCITA, la edición XXIX del Festival de Música Tradicional de la Alpujarra, auspiciado desde su origen por el colectivo Abuxarra. Y como cabía esperar, ha constituido todo un éxito de participación y de compartir sentimientos y cultura popular, ya que cada año se consolida, aún más si cabe, como el principal evento sociocultural de esta tierra maravillosa rica en tradiciones, en carácter, en tesón y en fortaleza. Porque la gente de La Alpujarra es tan culta que protege y mima su cultura popular…
Pero yo hoy quiero hablaros de otras cosas… yo quiero hablaros de Almócita y de sus gentes. Y de las lecciones de civismo, de esfuerzo y de ilusión colectiva,… Y de lo claro que tienen sobre qué cosas son realmente importantes y en las que basar la construcción de su futuro…
Para empezar, quiero trascribir un fragmento de la dedicatoria que han hecho a las personas mayores del pueblo, ¡Si serán sabios, estas gentes de Almócita…!
“Le dedicamos el festival a nuestros mayores, porque somos conscientes de que todo lo bueno que hay en nosotros, la generosidad, la amabilidad, la honradez y la honestidad, se lo debemos a ellos. Nuestros antepasados, trabajadores incansables. Nuestros abuelos y abuelas, padres y madres que hombro con hombro supieron adaptarse a una tierra abrupta y difícil pero a la vez fértil y rica, nuestra Alpujarra. Que con tesón, trabajo y esfuerzo habéis sabido hacerle producir lo mejor de sus frutos para sacar a vuestras familias hacia adelante. Les tocó vivir en tiempos difíciles, pero han sabido asentar las bases y los pilares para que los que venimos detrás nos encontremos un mundo más amable, con mejores condiciones de vida. Hombres y mujeres que amaban y aman nuestra tierra y así nos lo han transmitido a las generaciones más jóvenes. ¡Muchas gracias a todos y todas por habernos trasmitido parte de vuestra sabiduría!”.
Y este agradecimiento a sus mayores no es verbo fácil, porque este humilde Almócita es fiel reflejo de esos sentimientos de respeto que nos decían en su dedicatoria… cada rincón, cada casa, y todo el pueblo en su conjunto nos hablan de ello. Ha sabido permanecer ajeno a los cantos de sirena del desarrollismo lo que no impide que cuente con dotaciones y servicios que están muy por encima de lo que cabría esperar para su modestísima población… Impresiona ver cómo miman el patrimonio heredado: el urbano (arquitectura vernácula, paisaje urbano, algibe, fuentes…), como el rural (acequias, patrimonio minero, ermitas, caminos históricos…) y sus ricas costumbres y tradiciones (vendimia, barrilería, folclore…).
Y este saber estar de todo un pueblo, esta sabiduría asentada día tras día, el saber que la suma cohesionada es mucho más que la simple suma de individualidades… Y esto lo hemos podido ver en su verdadera magnitud aquellos que el pasado 8 de Agosto los visitamos con motivo del festival folclórico… Un pueblo bellamente engalanado, con una capacidad organizativa y movilizadora sorprendente, y que supo convocar a todos sus vecinos (tanto los presentes como a los que vives muy lejos de su tierra) para mostrar, orgulloso, muy orgulloso, cada rincón, cada casa, todo el pueblo, su cultura y sus tradiciones, su filosofía de vida, en una fiesta que también fue la fiesta de la gente buena, de la gente sabia de Almócita.
Desde La Ciudad Comprometida, queremos hacer explícito nuestra felicitación a través de una nueva serie de artículos temáticos sobre la diversidad del patrimonio cultural del mundo rural, que iniciaremos con la descripción de la ruta “Almócita, tierra de mineros”.
LA ESENCIA DE LA ALPUJARRA ESTÁ EN CRISIS
El pasado viernes y sábado se celebró en la localidad alpujarreña de La Taha las JORNADAS SOBRE PAISAJE Y PATRIMONIO DE LA ALPUJARRA organizadas por la Asociación Cultural Abuxarra y el Club Unesco de la Alpujarra Granadina.
El historiador y bibliotecónomo Alberto Martín Quirantes, técnico del ayuntamiento de La Taha, nos ha sintetizado de manera brillante en el blog del ayuntamiento alpujarreño, las diversas ponencias y mesas redondas a través de dos artículos que enlazamos a continuación:
JORNADAS PAISAJE y PATRIMONIO DE LA ALPUJARRA (1)
JORNADAS PAISAJE y PATRIMONIO DE LA ALPUJARRA (2)
Visión muy acertada, en palabras de Martín Quirantes, «fue la que ofreció Juan Carlos García de los Reyes, arquitecto y urbanista, que además es el redactor de los Planes Generales de Ordenación Urbana (PGOUs) de La Taha, Juviles, Lanjarón, Órgiva, Pórtugos, Bér-chules, Lobras y Almegíjar. Su ponencia titulada Estrategias para la protección, ordenación y gestión del paisaje en la Alpujarra mostró la fórmula utilizada para redactar estos planes, que inciden especialmente en el paisaje y en la declaración y protección por parte de la Delegación de Cultura, como un Sitio Histórico, cuyo plan también ha redactado su estudio de arquitectura. Explicó la necesidad de redactar conjuntamente los Planes de Ordenación y los instrumentos anexos a esta declaración de Bien de Interés Cultural. Juan Carlos además es el autor de este blog titulado la ‘La Ciudad Comprometida’, que pretende ser un espacio de reflexión en base a su experiencia como urbanista de más de 25 años. Un blog con mucha difusión, y que vamos a incluir en un nuevo apartado de blogs amigos, por su compromiso con el territorio».
A continuación, reproducimos íntegramente el Discurso inaugural y PRESENTACIÓN de las JORNADAS que estuvo a cargo de de Adolfo García-Viana, presidente de la Asociación Cultural Abuxarra:
“PAISAJE Y PATRIMONIO DE LA ALPUJARRA”
En representación de la Asociación Cultural ABUXARRA, coorganizadora de estas Jornadas, con el Club UNESCO Alpujarra Granadina, me uno a Angel Bañuelos, en el agradecimiento a los componentes de la mesa por su presencia y colaboración, a los ponentes por su participación y a todos los asistentes por el interés que han demostrado, pero permitirme que en este momento agradezca de una forma especial la acogida, por reincidente, a la Alcaldesa de La Tahá Dñª Rosa Fernandez , el recuerdo de las Jornadas sobre el Agua, del año pasado, aun está vivo en nosotros.
También quiero destacar que tres Administraciones, la Local, el Ayuntamiento de la Tahá, la Provincial, la Diputación de Granada y la Autonómica, la Junta de Andalucía, a través de la Delegación de Cultura junto al patrocinio del Grupo de Desarrollo Rural Alpujarra Sierra Nevada Granadina y la colaboración de la Universidad de Granada, hayan aunado esfuerzos coordinadamente para que hoy podamos estar aquí, es un ejemplo a seguir por todos. La importancia y la repercusión de las Jornadas, dependen por un lado de la calidad de los Ponentes, que en este caso esta más que contrastada y por supuesto del apoyo Institucional.
Angel Bañuelos, ha expuesto en su intervención, perfectamente las motivaciones y los objetivos que fijamos para estas Jornadas, en varias reuniones preparatorias, tanto el Club UNESCO, como la Asociación ABUXARRA, y que profundizaremos a través de las ponencias. Así que permitidme compartir con ustedes, MIS VIVENCIAS con relación al Paisaje y al Patrimonio de la Alpujarra.
No soy Alpujarreño, nací en Málaga y mis referencias de la Alpujarra eran mínimas, la relacionaba solo con Granada y en algunos casos a través de expresiones algo peyorativas.
Llegué a Adra en 1974, hace 36 años y pronto empecé a recorrer la comarca, aun recuerdo las carreteras de la época, descubriendo que la Comarca, también comprendía parte de la Provincia de Almería. En cuanto a sus límites, no había el menor atisbo de acuerdo, sobre todo en sus extremos orientales y occidentales.
Recabando información sobre la Comarca, encontré la siguiente referencia en el libro «La Austriada» Canto I de Juan RUFO. Donde se hacia referencia a la extensión y límites de Alpuxarra y como dato curioso, este libro, es uno de los que Miguel de Cervantes, referencia en la biblioteca de Don Quijote.
y muchos en las villas de la sierra
que llaman Alpuxarra en esta tierra.
Son diecisiete leguas de longura
que miran al Levante, y al Poniente,
y extiéndese con once por la anchura
entre Granada y aguas de Tridente,
fría montaña, peñascosa, y dura
en valles honda, en cerros eminente,
dispuesta para engaños y celadas,
motines, asechanzas y emboscadas.
Está claro que la visión es del cronista de Juan de Austria y no tiene nada que ver con la realidad actual.
El profesor Bosque Maurel, en una conferencia, sí me dejó claro sus límites y estructura geográfica.
Sierra Nevada
Rio Guadalfeo Rio Andarax
Sierra de Lujar, La Contraviesa y Sierra de Gador
El Mediterraneo
Pero lo que realmente a mí me sorprendió al recorrerla fue.
La profundidad del paisaje
-
Nitidez del aire
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Superposición de planos
Los Colores
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Blanco
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Ocres y amarillos
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Verdes
La Adaptación a las laderas
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Respeto del paisaje
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Mínimo movimiento de tierras
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Máximo aprovechamiento del terreno
EL Aprovechamientos agrícolas
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Bancales, balates en seco
Los Asentamientos urbanos
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Media ladera
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Valles de los ríos
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Solana y Umbría
La Arquitectura popular
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Elementos cúbicos superpuestos
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Predominio del blanco
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Utilización de materiales del entorno
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Piedra, pizarra, launa.
La Cultura del agua
- Fuentes naturales y urbanas
- Acequias de careo
- Albercas y balsas
- Partideros
- Lavaderos
La Alpujarra me enganchó a través de su paisaje, un paisaje con grandes valores natural, transformado por los sucesivos asentamientos humanos, que tuvieron la capacidad de adecuarlo a sus necesidades, pero sin que perdiera su propia fisonomía, los elementos que fueron añadiéndole, eran tan respetuosos con el medio, que con el paso del tiempo se han cobertizo en autenticad señas de identidad.
El contacto con los Alpujarreños y Alpujarreñas, el conocer su folclore, sus costumbres, su cultura, me ha hecho enamorarme de la Comarca, solo se quieren de verdad lo que se conoce, y en esto ha influido de una forma especial las mujeres y los hombres de Abuxarra. Estoy seguro que en estas Jornadas, que vamos a tener la oportunidad de profundizar en su conocimiento, aumentaremos las ganas de seguir trabajando por su futuro.
Adolfo García de Viana-Cárdenas
La Tahá 11 de Junio de 2010
¿Vienes a tomar una botella de vino a la Bodega Cuatro Vientos?
A mediados de Octubre pasado, acompañé a un buen puñado de amigos del colectivo Abuxarra en la ascensión anual que realizan al pico denominado: Cerrajón de Murtas, que sin duda alguna constituye el mejor mirador de La Alpujarra, y por añadidura de la cara sur de Sierra Nevada. Y todo este rito fue con motivo de la entrega anual de Los Monfíes, que se trata de una iniciativa con la que quieren premiar acciones encomiables de agitadores culturales y gente de pro a favor de esta hermosa comarca.
Y, como también es tradicional, tras esta recomendable y sencillísima caminata que terminó en la Bodega Cuatro Vientos, nos dimos un sencillo pero agradecido homenaje culinario en esta antigua pero ahora remozada Venta, tras lo cual tuve la oportunidad de visitar sus instalaciones de la mano de uno de sus propietarios, Juan Castillo, y de su enólogo Francisco Molina.
Esta Bodega, cuya fundación data de finales de los años 50 del pasado siglo, ha evolucionado hasta convertirse en la bodega puntera de La Contraviesa, consiguiendo galardones en varios certámenes y concursos de vinos. Sin duda alguna, todos estos galardones son el mejor reconocimiento que se le puede dar al trabajo bien hecho, cuyo último logro está relacionado con el impulso de la Denominación de Origen de Vinos de la Tierra de Granada.
Claro, ya emocionado como estaba, por la compañía de mis amigos de Abuxarra y por el encanto del lugar, pensé que sería una bonita idea alquilar un “nicho” en el corazón de la bodega donde guardar el equivalente en botellas a un barril de vino… ¿Para qué? Pues para compartirlo con los amigos de GRarquitectos y con los participantes comprometidos del blog La Ciudad Comprometida.
Así que ya sabéis: Todos los amigos de GRarquitectos y todos los que de alguna manera habéis participado en el blog durante el año 2009 ESTAIS INVITADOS A TOMAROS GRATIS UNA BOTELLA DE VINO de nuestro nicho en la Bodega Cuatro Vientos… Bastará contactar con su enólogo Francisco Molina… Y ¡Feliz Año 2010 a todos, gracias por vuestra participación, y esperamos seguir contando con vuestro apoyo incondicional!
LOCALIZACIÓN: Situado en el término municipal de Murtas, en el paraje llamado Cuatro vientos, a 2,5 de Murtas.
INSTALACIONES: La bodega cuenta con tres zonas perfectamente separadas y limitadas físicamente que son: Bodega- Caserío, Bodega De Elaboración, Mesón-restaurante.
ACTIVIDADES CULTURALES: Cursos de Cata, Cursos de Poda; Visitas a bodega restaurante.
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www.marquesdelacontraviesa.com
tlf. 958343325
Dedicatoria del XXVIII Festival de Música Tradicional de La Alpujarra a Juan Carlos García de los Reyes
Por Ana Sánchez Santiago. Responsable de Jornadas de Comarcalización de Abuxarra
Con gran acierto, la Comisión Organizadora del XXVIII Festival de Música Tradicional de La Alpujarra ha dedicado esta edición al arquitecto y urbanista D. Juan Carlos García de los Reyes, por sus estudios y publicaciones sobre la arquitectura y urbanismo de La Alpujarra.
Accitano de nacimiento, ha desarrollado su profesión a caballo entre Granada capital y distintos pueblos de La Alpujarra, como director de un equipo de casi cuarenta personas que han sabido conectar con la singularidad de cada espacio y dotarlo de una perspectiva sostenible y única. Con más de dos mil proyectos y doscientos trabajos de planificación en sus 25 años de experiencia profesional, D. Juan Carlos García de los Reyes en la actualidad tiene encomendada la redacción de distintos planes urbanísticos en Granada, área metropolitana y algunos pueblos de la provincia. Además es el encargado de la redacción del nuevo Plan Especial de Protección y Catálogo de La Alhambra. Su estudio, GRarquitectos, está compuesto por grandes profesionales y forma parte de la Oficina Técnica de Asistencia del Metropolitano de Granada. También ha colaborado en la redacción del proyecto del tramo 1.2. de la línea 1 del metropolitano de Granada y han participado en la redacción para las Directrices de ordenación del Parque Metropolitano de la Vega de Granada y en la redacción del Plan de Ordenación del Territorio de Granada promovido por la Consejería de Obras Públicas y Transporte entre otros muchos proyectos. Obtuvo el premio AGESPORT 2006 por el Plan Director de Instalaciones Deportivas del Patronato Municipal de Deportes de Granada, y este año ha sido seleccionado como ejemplo a nivel nacional por su organización interna y su modo de desarrollar la profesión de la arquitectura y el urbanismo en el Congreso de Arquitectos de España celebrado en Valencia, además de conseguir la segunda Bandera de Andalucía en su carrera profesional.
Su perfil inquieto y emprendedor le ha llevado a cosechar grandes triunfos en el terreno de la arquitectura y el urbanismo, tanto en sus proyectos como en las publicaciones, conferencias y colaboraciones especializadas que ha realizado. Arquitecto y urbanista comprometido con los territorios para los que trabaja, se ha convertido en un referente a nivel provincial, autonómico y nacional.
Es autor de varios libros entre el que se encuentra “El urbanismo en La Alpujarra- Sierra Nevada”, donde hace un recorrido, a veces panorámico y a veces detallado, de la arquitectura tradicional alpujarreña y una propuesta de conservación.
Entre sus numerosos trabajos cuenta con la redacción del Planeamiento Urbanístico del Barranco del Poqueira por el que fue nominado en 1997 al Premio Europeo de Urbanismo, máxima distinción profesional que existe en Europa en esta materia, y por el que recientemente se le ha concedido su segunda Bandera de Andalucía.
El trabajo consiste en un plan urbanístico supramunicipal cuyo objetivo es conservar la singularidad de la arquitectura alpujarreña, el valor ambiental del entorno y la importancia de los conjuntos históricos, sirviendo así de modelo para la planificación de otros municipios.
Su trabajo en La Alpujarra siempre ha pretendido invertir la tendencia especulativa de las últimas décadas y hacernos valorar nuestros recursos arquitectónicos, ambientales y culturales; objetivos que coinciden con la filosofía de este Festival.
Su apuesta decidida se basa en el fomento de los sistemas de construcción tradicionales, incorporando los nuevos materiales y nuevas tecnologías de forma compatible con el entorno en que se ubican, y manifestando un respeto máximo y comprometido con el paisaje.
Su visión del paisaje humanizado por la mano del hombre le lleva a defender no sólo el diseño de los volúmenes, sino todos los elementos que conforman la identidad alpujarreña: chimeneas, tinaos, fuentes, lavaderos, acequias, balates…
Su trabajo está y estará en perfecta simbiosis con La Alpujarra porque sus propuestas de futuro se basan en el análisis de la realidad, el estudio de las peculiaridades de cada municipio y la propuesta de soluciones respetuosas con el medio, adaptando, en definitiva, la modernidad a nuestra idiosincrasia comarcal.
El 28º Festival Tradicional de La Alpujarra está dedicado al arquitecto y urbanista Juan Carlos García de los Reyes
Nota de Prensa. A. T.
Mañana domingo comienza a las 10 horas en Mairena y espera congregar a más de 15.000 personas
El Festival de Música Tradicional de la Alpujarra es la manifestación más importante del folclore alpujarreño. Se celebra con carácter anual desde 1982, el segundo domingo de agosto, en alguna localidad de las Alpujarras granadina o almeriense, que varía para cada ocasión.
El Festival se complementa con una feria de productos artesanales y de oferta gastronómica y turística, y con unas jornadas de trabajo con músicos y folcloristas. Actualmente se ha convertido en un evento de amplia capacidad de convocatoria, teniendo su punto de máxima asistencia en los 30.000 espectadores del Festival celebrado en Vícar en el año 2000. Esta edición contará con más de 20 grupos musicales, y a él se acercarán más de 15.000 personas, que encontrarán una carpa de 4.500 metros cuadrados donde disfrutar de instrumentos de cuerda y trovos.
Esta vigésimo octava edición se celebra en la pedanía de Mairena, situada en el municipio de Nevada, en la frontera con la provincia de Almería. Según indicaron los representantes de la organización del evento, la Asociación Cultural ‘Abuxarra’ y el Ayuntamiento de Nevada, «el festival es el resultado del trabajo de todo un año» tanto para los grupos de música participantes, como para la construcción de infraestructuras en el municipio.
Dedicatoria
Todos los años, la Comisión organizadora del festival organiza un homenaje a una persona que haya contribuido a difundir la identidad alpujarreña, reconocimiento que este año irá destinado al arquitecto y urbanista Juan Carlos García de los Reyes, por sus estudios de la arquitectura y el urbanismo de La Alpujarra y su gran dedicación profesional hacia ella. El arquitecto granadino, que este año celebra su 25º aniversario profesional como director del estudio GR arquitectos y que recibió el pasado mes de febrero su segunda Bandera de Andalucía por el planeamiento del Barranco del Poqueira, recibió una carta en la que la Comisión destacaba su labor “en defensa de la arquitectura y del urbanismo de esta comarca, a través de proyectos, planes urbanísticos, publicaciones o conferencias…”. Esta dedicación ha calado en esta tierra que, por primera vez, dedica a un arquitecto su acto cultural más importante.
En palabras del propio García de los Reyes, “durante casi toda mi vida profesional he estado vinculado a esta tierra con la que he aprendido casi todo lo que sé y de la que he recibido, sin duda alguna, mucho más de lo que yo le he podido entregar”. Durante muchos años ha bromeado diciendo que era un ´misionero del urbanismo´, mientras luchaba en colaboración con muchos alcaldes y concejales, con numerosas asociaciones y colectivos, con artesanos y alarifes, en suma, con mucha gente comprometida con La Alpujarra, para blindar al mundo rural frente a “… ese desarrollismo urbanístico que en tantos lugares ha terminado por enterrar muchos de sus valores urbanos, ahogados por la huella indeleble de la especulación en el diseño de la ciudad”.
Este festival ha estado dedicado entre otros a Gerald Brenan, autor de Al Sur de Granada; al hispanista francés, Jean-Christian Spahni; al antropólogo Pío Navarro Alcalá-Zamora; al geógrafo Joaquín Bosque Laurel; al historiador Padre Tapia; al dibujante Martínmorales; al geógrafo Padre Ferrer; al antropólogo, José Antonio González Alcantud, etc. Una de las ediciones fue presentada en Madrid por el entonces Ministro de Interior, José Barrionuevo.
Por su parte, el Ayuntamiento de Nevada homenajeará a Rosendo Martín, por dedicar su vida a la música que el festival pretende hacer perdurar de generación en generación. Además cabe resaltar que el cartel del Festival ha sido realizado en esta ocasión por un artista local, Pablo Ferrer Gutiérrez.
El paisaje de Órgiva
Por María Aragón. Ex-presidenta de Abuxarra
No se concibe la ordenación de un territorio separando el casco urbano del entorno natural, pero la simbiosis necesita la diferenciación de ambos. La separación, curiosamente se produce, cuando el primero engulle al segundo. Gran parte del entorno que rodea a los pueblos y ciudades son vegas, que tienen un doble valor. Por una parte el paisaje agrario y por otro el aprovechamiento económico que hace a la población más estable.
Órgiva tiene una vega magnífica. Como paisaje es muy singular por la densidad de su olivar, que le confiere una personalidad extraordinaria. Los que hemos crecido con esa imagen, la hemos interiorizado tanto, que forma parte de nuestra vida. Siempre he estado convencida, que para vivir es necesario ver el entorno como algo propio, vivirlo y sentirlo.
Económicamente, la vega de Órgiva, es un gran potencial. En estos momentos se está intentando revalorizar el olivar con la creación de una almazara, organizada como cooperativa de aceite ecológico. Son las hortalizas, en algunas zonas de la vega tempranas, para venta ó autoconsumo, aspecto este último nada despreciable, pues significa un buen ahorro para aquellas familias que tienen alguna parcela. En los últimos años este valor se ha incrementado con el turismo rural, cuyo reclamo es el paisaje de olivos centenarios.
No todo el mundo ve claro, que la vida de un municipio es su riqueza endógena. Consecuencia de ello son las barbaridades que se han producido: El arranque de olivos centenarios para venderlos a especuladores para viviendas de lujo, se ha permitido la construcción de invernaderos, pocos pero muy visibles, ya que la vega es pequeña y abierta y permite una visión fácil de todo lo que ella se ubica. Pero la guinda que puede estropear una gran parte de ella es la construcción de la variante nº 5. Desde el punto de vista paisajístico, ecológico y económico. Caerían un gran número de olivos centenarios, arruinaría la economía de muchas familias, las directamente afectadas que perderían sus minifundios, que es el tipo de propiedad que existe, pero el turismo rural en esa zona se lo puede cargar perfectamente. Si la vega se mantiene con estas riquezas la población se fija en el territorio y se consolidarán los servicios y el comercio, es todo un engranaje que para que funcione bien solo es necesario mantener nuestro entorno natural. Si por el contrario, lo vamos llenando de elementos disonantes su función será cada vez exigua, no cumplirá con su papel que es fundamental, especialmente en la zonas rurales.


