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Buñol es muchísimo más que su Fiesta de LA TOMATINA
- ¿Alguno de vosotros no conoce la Fiesta de la Tomatina?
Lo dudo, porque ya es tan famosa que quién no habría oído hablar de ella. Una original fiesta con la que BUÑOL ya se ha hecho hueco entre los eventos internacionales más divertidos y coloridos…

Pero ahora os lanzo una nueva pregunta:
- ¿Qué más conocéis de ese lugar?
Pues bien, ese es el propósito de este post, contaros que BUÑOL es más, en realidad muchísimo más, que su Tomatina.
Para empezar, os diré que se trata de un municipio de unos 10.000 habitantes que se ubica en el corazón de las bellas montañas que bordean por el oeste a la metrópoli de Valencia. Su territorio atesora indudables valores naturales y ecológicos (basta citar la Sierra de la Malacara, por ejemplo) pero no menos valiosa es también la riqueza de su historia y de sus tradiciones. La explicación podríamos encontrarla, desde mi punto de vista, en varias razones principales:
- por tratarse de un lugar estratégicamente ubicado, por cuyas tierras discurre la ruta principal que conecta el corazón de Castilla con el Mediterráneo (no en vano la autovía A-3 Madrid/Valencia pasa por aquí);
- por la abundancia de sus aguas y manantiales que afloran por doquier, posibilitando un primoroso paisaje agrario que se ha ido conformando a lo largo de los siglos;
- y porque la geología también ha regalado a esta tierra algunos monumentos naturales verdaderamente sorprendentes.
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Como lugar estratégico que fue, el germen de esta ciudad lo constituyó un sorprendente Castillo-Palacio en torno al cual se conformó el "barrio viejo" a raíz de la conquista del lugar por el rey de Castilla D. Jaime I, mediados el siglo XIII.

Y por resumir su historia, también te diré que otro de los momentos más relevantes se produjo a finales del S. XIX a raíz de la modernización de los antiguos molinos harineros y batanes gracias a la proliferación de una serie de fábricas de papel que aprovechaban el caudal de los ríos Buñol y Juanes, dando lugar a una notable actividad industrial y también, lógicamente, al nacimiento de una cierta sociedad burguesa local que tuvo su reflejo en la forma de la ciudad y de su arquitectura. De ahí la conformación del Barrio de San Luis y sus bellos edificios modernistas de la primera mitad del siglo XX.

Por tanto, en BUÑOL como consecuencia de todos esos factores (geografía, naturaleza, historia, cultura del agua, agroindustria, patrimonio industrial y tradiciones) constituye un mosaico de ricos y muy diversos recursos. Por eso, como te decía, debes saber que BUÑOL es más, muchísimo más, que su famosa fiesta de La Tomatina.
Y te preguntarás que a qué viene que hoy te hable de este lugar que se encuentra a casi 500 km de Granada. Pues te lo diré: Resulta que su ayuntamiento nos ha encomendado a www.gr-arquitectos.com una delicada y ejemplar tarea: identificar, analizar, proteger y mimar todo ese rico patrimonio cultural, natural y paisajístico del que antes te hablaba, lo cual se va a concretar en la realización de dos instrumentos urbanísticos que ya se están acomentiendo de manera simultánea:
- De una parte, el CATÁLOGO DE BIENES Y ESPACIOS PROTEGIDOS del municipio:
- Es un instrumento de ordenación de ámbito municipal, mediante el cual se determinan aquellos elementos territoriales, espacios o bienes inmuebles que, en razón de sus especiales valores culturales, naturales, paisajísticos u otros, requieren de un régimen de conservación específico y, en su caso, la adopción de medidas cautelares de protección o de fomento y puesta en valor…
- Los elementos que forman parte del catálogo de protecciones podrán identificarse tanto individualmente, como formando parte de un conjunto.
- El Catálogo diferenciará, al menos, tres secciones: patrimonio cultural, patrimonio natural y paisaje

- Y, de otra parte, el PLAN ESPECIAL DEL ENTORNO DEL B.I.C. CASTILLO DE BUÑOL con la finalidad de regular de manera detallada y con criterios de protección cultural todo el entorno urbano de dicho monumento. Permitirá la definición de todos aquellos aspectos urbanísticos que sean necesarios (volúmetes, alineaciones, materiales, texturas, usos...) evitando subjetividades y dotándo por tanto de seguridad jurídica para las autorizaciones y permisos.

En ambos casos, CATÁLOGO y PLAN ESPECIAL, se desarrollan gracias al novedoso enfoque de la legislación en materia de ordenación territorial y urbanística de la Comunidad Autónoma de Valencia, que tengo que decirte que ha sido pionera en España al considerar al paisaje como un recurso ambiental, territorial, cultural y económico. Como consecuencia de ello, la variable paisajística ya forma parte sustancial de los instrumentos de planificación tal y como prevé la reciente Ley de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje (LOTUP) que, entre otras muchas cosas, define al Estudio de Paisaje como el instrumento clave para establecer los objetivos, principios, estrategias y directrices que permitan identificar y diseñar las actuaciones de conservación y puesta en valor del paisaje municipal.
Por eso, quisiera terminar esta reflexión de hoy resaltando dos ideas fuerza que me parecen más que importantes:
- En primer lugar, felicitando a su Ayuntamiento de BUÑOL por haber tenido la valentía y la clarividencia de impulsar estos dos instrumentos que son una apuesta por la armonía, la defensa de la memoria colectiva y la conservación de los recursos locales, como contraposición a las huellas indelebles que, lamentablemente, también en esta ciudad han dejado desarrollos urbanísticos absurdos y no tan lejanos. Por tanot, una excelente buena práctica en la que deberían mirarse todos los municipios.
- Y, en segundo lugar, evidenciar que BUÑOL, que también cuenta con una Fiesta declarada de Interés Nacional, dispone de un riquísimo patrimonio cultural (arquitectónico, urbano, paleontológico, arqueológico y etnológico); natural y paisajístico, para orgullo de sus gentes y de todos los valencianos y españoles.
¡Ah! Que se me olvidaba… Te comparto los enlaces de las dos rutas que recientemente he realizado por el municipio para conocer sus tesoros. ¡Absolutamente recomendables! Así que cálzate las zapatillas y...
- FUENTE UMBRÍA, MORATILLAS, RÍO MIJARES Y QUEIXAL: https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/bunol-fuente-umbria-las-moratillas-nac-rio-mijares-bco-del-queixal-el-fresnal-umbria-de-la-fuente-d-11356826
- RUTA DEL AGUA: https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/bunol-ruta-del-agua-cueva-del-turche-charco-manan-cueva-de-las-palomas-5900099






¿CÓMO ABORDAR LA PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL? (1)
Hoy quiero hablaros de una de las medidas más efectivas de cara a la protección del patrimonio cultural: Los Catálogos. Como sabéis, en las ciudades históricas y su entorno, sea urbano o rural, es imprescindible arbitrar una gama diversa de determinaciones relativas a la conservación, protección o mejora de su patrimonio urbanístico, arquitectónico, histórico, cultural, natural y paisajístico, en consonancia con los valores históricos y formales de los espacios urbanos, edificios y demás elementos significativos que contengan.
Y entre dichas determinaciones merecen una especial mención por sus efectos reguladores los Catálogos de Protección del Patrimonio Cultural, que si bien suelen elaborarse conjuntamente con los instrumentos de planificación de dichos ámbitos históricos (comúnmente llamados Planes Especiales o Planes Maestros) sin embargo constituyen documentos autónomos que podrían elaborarse y aprobarse de manera autónoma.
Dado que estamos hablando de ciudades con valores relevantes de tipo patrimonial, en la mayor parte de los países suelen superponerse las legislaciones sectoriales de tipo urbanístico y de tipo cultural, por lo que su regulación es frecuente que venga establecida por estas dos visiones complementarias, y así en el caso de Andalucía, España, los Catálogos también están regulados doblemente:
- Ley 7/2002 de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA): Estableciendo en su Artículo 16 que el Catálogo de bienes y espacios protegidos tiene por objeto complementar las determinaciones del Plan General relativas a la conservación, protección o mejora del patrimonio urbanístico, arquitectónico, histórico, cultural, natural o paisajístico.
"Será obligada la redacción del Catálogo cuando el Plan General aprecie la existencia de bienes o espacios en los que concurran valores singulares. Se incluirán en el Catálogo aquellos elementos y espacios, del patrimonio urbanístico, arquitectónico, histórico, cultural, natural o paisajístico que de acuerdo con la información obtenida posean valores, de carácter singular u de otro rango, que hayan de ser objeto de protección específica de acuerdo con los criterios del Plan General. Para estos elementos y espacios se particularizará en su caso, los distintos niveles o grados de protección y la normativa de protección prevista por el Plan General."
A tal fin, el Catálogo de Bienes Protegidos debe formalizarse como un documento diferenciado, con independencia de su pertenencia al conjunto del Plan General.
- Ley 14/2.007 de Patrimonio Histórico de Andalucía (LPHA): Que expone en el Artículo 31 en relación con el contenido de protección de los planes que:
“1. Los planes urbanísticos que afecten al ámbito de Conjuntos Históricos, Sitios Históricos, Lugares de Interés Etnológico, Lugares de Interés Industrial y Zonas Patrimoniales deberán contener como mínimo:
c) La catalogación exhaustiva de sus elementos unitarios, tanto inmuebles edificados como espacios libres interiores o exteriores u otras estructuras significativas, así como de sus componentes naturales. Para cada elemento se fijará un nivel adecuado de protección.”
Y así concebidos, su verdadero alcance debe suponer no sólo una relación de bienes que deben ser conservados, sino que constituye la singularización sobre los bienes incluidos en él de una normativa específica para cada uno de ellos, tendente a su conservación, protección y mejora, cuyas determinaciones específicas han de prevalecen sobre el resto de documentos del plan urbanístico.
A efectos prácticos, el Catálogo de Protección del Patrimonio Cultural es frecuente que se divida en:
- Patrimonio Inmueble
- Patrimonio Arqueológico.
- Patrimonio Etnológico.
Y para cada uno de los bienes a catalogar establecerá una doble clasificación: de una parte asignando distintos niveles de protección; y de otra atendiendo a los valores genéricos del elemento a proteger: históricos, artísticos, etnológicos, arquitectónicos, espaciales, tipológicos, ambientales, etc. Y todo ello ha de concretarse en fichas individualizadas, en las que se precisan las condiciones particulares de ordenación de cada elemento: intervenciones permitidas, obras obligatorias (por ejemplo, la necesidad de reconstruir los huecos de planta baja dañados por la implantación de un local comercial, etc.), usos recomendados, ocupación de la parcela, altura máxima, u otras afecciones singulares que se consideren necesarias.
Además, el Catálogo debe dotarse de una normativa de protección que regule cada uno de los aspectos relacionados con la conservación, protección o mejora de los elementos que se pretenden proteger.
A modo de ejemplo, os trascribo un extracto de la memoria del Catálogo de Protección del Patrimonio Cultural del Sector Alhambra (Granada, España) que se incluye en su Plan Especial de Protección (en elaboración):
“… contiene la relación detallada y la identificación precisa de los bienes o espacios que, por su valor, son objeto de una especial protección. Constituye la singularización sobre los bienes incluidos en él de una normativa específica para cada uno de ellos, tendente a su conservación, protección y mejora, cuyas determinaciones específicas prevalecen sobre el resto de documentos.
A través del Catálogo de Protección del Patrimonio Cultural, se lleva cabo una rigurosa catalogación de los siguientes Bienes incluidos dentro del Sector Alhambra del Conjunto Histórico de Granada: Bienes Incoados o Inscritos en el Catálogo General de Patrimonio Histórico Andaluz, Bienes Inscritos en el Inventario de Bienes Reconocidos Zonas de servidumbre arqueológica y yacimientos o zonas de cautela arqueológica.

Fuente: Documento para la aprobación inicial del Plan Especial de la Alhambra (Granada)
DONDE DIJE DIEGO…
No quisiera parecer presuntuoso, pero he vivido tan de cerca la elaboración del nuevo Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias que corro el riesgo de ahogarme en un mar de chismes y asuntillos. Intentaré, por eso, reprimirme con el firme propósito de hilvanar algo sensato y razonable -o al menos entendible- que pueda servir para acercar al lector al problema generado en Canarias.
Podría empezar diciendo que el sueño de un funcionario recién ascendido al que le gustaban los insectos, acabó por convertirse en la pesadilla insular de la flora y de la fauna. Como lo oyen.
Les estoy diciendo que el nuevo catálogo de especies amenazadas aprobado por el Gobierno de Canarias es, de alguna manera, hijo del exceso de celo de un señor con la cabeza llena de mariposas y escarabajos que muy probablemente actuó de buena fe. Pero como ya se estarán imaginando, la cosa no quedó ahí.
Después de algunos años de trabajo, en los que decidió aplicar a todas las especies del Archipiélago el mismo rasero que él pensaba que otros habían aplicado antes a sus queridos artrópodos, nuestro amigo hizo público un grueso informe. En su obra venía a vengarse de tantos años de “maltrato” e “ignominia” hacia esos bichos carentes de columna vertebral que tantas alegrías habían dado a su existencia.
Otros -bastante menos propensos a esa visión paranoica de la situación- lo vimos entonces como una desacertada opinión que eliminaba de un plumazo a la mitad de las especies amenazadas que merecían ser consideradas como tales en Canarias, y un paso atrás que no debía consentirse.
A nuestro juicio, el celoso funcionario no había entendido bien que el ser humano se preocupa preferentemente de aquello que le produce emoción, y que la estadística nos dice que en una lista de elementos para salvar de la quema se antepondrá siempre un oso panda a una lombriz de tierra, un ave del paraíso a un nematodo, o cualquiera de ellos a una bacteria del género Salmonella.
Es una cuestión de escala, de proximidad evolutiva y de optimización de recursos que sólo nuestro amigo y otros tipos raros (aunque entrañables) no comprenderían… Para entendernos pondré un ejemplo: cuando quieres proteger a un elefante debes conservar el sitio donde vive, y entonces de paso también estarás protegiendo a las hormigas que circulan a su alrededor y a los nematodos que retozan en su ano. Algunos denominan a este proceder “conservación de especies bandera”.
El problema de las especies en peligro de extinción radica en que son muchas más de las que imaginamos y que, por cuestiones prácticas, los catálogos de Especies Amenazadas (así, con mayúsculas) sólo incluyen aquellas para las que existe una probabilidad elevada de que dejen de estar entre nosotros en un plazo de tiempo breve. Además, siempre tendrán prioridad aquellas que pueden ejercer de paraguas para otras muchas.
Para entrar en el triste club de las especies amenazadas, los animales y plantas evaluados deben ajustarse a unos criterios elaborados por los que saben de estos asuntos (les recomiendo leer IUCN, 2002). Si eso ocurre, el bicho o la planta pasará a estar “catalogado” y requerirá de un plan de recuperación concebido para sacarlo de esa lista roja.
Obviamente, esos planes de recuperación requieren que la administración competente realice un desembolso más o menos importante, y en un archipiélago como el Canario, en el que centenares de endemismos se encuentran al borde del abismo, la factura termina siendo bastante abultada.
Los criterios establecidos por los expertos pretenden ser objetivos. Pero si bien es cierto que casi nadie duda de esa objetividad, la selección de unas pautas en vez de otras es, en sí mismo, un ejercicio mayúsculo de subjetividad. Y ahí radica la clave de todo este embrollo: el informe del amable funcionario que sólo quería resolver un pequeño entuerto, se encontró sin pretenderlo con una excelente acogida de la clase política, que encontró por fin una razón supuestamente objetiva para redirigir presupuestos. Se trata, como deben haberse percatado ya, de una trampa. Pero tampoco quedó aquí la cosa…
Durante algunos años (los que van de 2004 a 2007) el fantasma del nuevo catálogo canario voló sobre la cabeza de los responsables de la conservación en España. Como el Guadiana -el Guadiana del siglo XIX, se entiende, porque el de ahora va seco hasta Ciudad Real-, el catálogo salía a la superficie de vez en cuando, para desaparecer poco después. Era el culebrón de verano.
En 2007 hubo elecciones regionales, y al nuevo gobierno salido de las urnas le preocupaba especialmente la paralización de su proyecto estrella: el puerto de Granadilla de Abona. La nueva terminal de contenedores situada en el sur de Tenerife pretendía resolver los problemas logísticos del Archipiélago, aligerando el abigarrado puerto de Santa Cruz y liberando de paso buenos terrenos junto al mar… ¡en el mismísimo centro de la capital!
Con la información que dispongo no puedo asegurar que no se necesite un nuevo puerto en una superpoblada isla de Tenerife, pero de lo que no me cabe duda es que todo este asunto despide un tufillo a especulación y pelotazo que hace temblar a cualquier persona bien nacida.
Y entonces ocurrió: alguna mente lúcida recordó que circulaba por ahí la propuesta de de nuestro bienintencionado funcionario. Y ni corto ni perezoso, la rescató para aligerar el elenco de especies amenazadas, eliminando de paso los pequeños escollos medioambientales que entorpecían la viabilidad de algunas obras, incluidas las del puerto de Granadillla. Y para darle un toque dramático a la situación, se le ocurrió sacar a la palestra al funcionario, para que cantara las alabanzas del megapuerto.
Pero el funcionario sólo quería que sus bichos no sufrieran, y rechazó la invitación por parecerle estúpida. Por eso fue fulminantemente cesado y ahora se dedica a resolver menesteres grises que nada tienen que ver con los insectos… Mala suerte amigo.
El Gobierno de Canarias ha querido hacer trampas y ahora no sabe cómo salir del atolladero. En estos momentos nos encontramos ante un proyecto portuario medio paralizado por la Justicia y con un catálogo de especies amenazadas todavía supeditado a una ley nacional, que sigue amparando a todas las especies defenestradas. Para colmo, los canarios están muy cabreados.
No sé cómo acabará toda esta historia. Ni siquiera sé si Canarias necesita (o no) otro puerto de contenedores como el que se nos propone. Sin embargo, cada vez estoy más y más convencido de que cualquier decisión importante que tomemos en los años venideros deberá ser generosa, alejándose lo más posible de esos fabricantes de burbujas que especulan con nuestro maltrecho y superpoblado mundo.
Por José Antonio Mateo Miras. Ex Director del Centro de Recuperación del Lagarto Gigante de La Gomera


