“ Querido amigo Juan Carlos:
Parece como si durante la noche te hubieras infiltrado en mi cabeza y hubieras extraído un buen montón de ideas que me rondan hace mucho tiempo, principalmente desde que la clase política y sus adláteres hicieron dejación de funciones, servir a la sociedad, y se dedicaron a otros menesteres más rentables para ellos, otros menesteres más oscuros. Y siempre lo digo, y no me canso de repetirlo, que tiene que haberlos buenos, pero que dónde están.
Hace tiempo que los cantos de sirena dejaron de embaucarme; qué pena que toda la nobleza que siempre rodeó a la política haya desaparecido.
Que el Señor nos coja “confesaos”.
Un abrazo como yo de grande. ”