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Querido amigo Juan Carlos:
Como muy bien dices una cosa es predicar y otra dar trigo, y ya sabemos que las administraciones funcionan de manera muy sui géneris, pues predicar es muy fácil, pero llevar la prédica a hechos concretos, eso es harina de otro costal.
Incumple tú como persona o como empresa cualquier ley y verás qué pronto están encima de ti todas las administraciones dolientes exigiéndote responsabilidades; pero si como en este caso son ellas las que se pasan por el arco del triunfo sus responsabilidades, entonces no hay problema.
Debería ser un caso de juzgado de guardia y que el ministerio fiscal actuara de oficio, pero como en la vida real, cómo va a morder un perro la mano que le da de comer.
Siento verdadera vergüenza de nuestra clase política, y digo yo que creo sinceramente que en algún lado debemos tener buenos políticos, pero ¿dónde están?
Un abrazo como yo de grande.