“ Querido amigo Juan Carlos:
Los humanos somos capaces de lo peor y de lo mejor; de ahí que no me extrañe que en esa maravilla de ciudad que nos has presentado, sus habitantes hayan apostado por la excelencia, lo mismo que sabemos fehacientemente que en otros lugares los principales valores no son precisamente los humanos.
Y es que claro, tenemos que atesorar todo lo que podamos, pues cuando nos cambiemos al barrio del más allá, todas esas riquezas nos van a venir muy bien.
Un abrazo como yo de grande. ”