
Aún no ha amanecido en Estrasburgo y aquí me tienes, delante del teclado, saboreando un rico café (de puchero). Aunque aún es temprano, la verdad es que me siento bastante descansado para afrontar el largo periplo que me llevará hacia el sur para poner fin a unas plácidas, sanadoras y también enriquecedoras vacaciones. Serán tres largas jornadas al volante con dos atractivas paradas para pasear al caer del día y pernoctar, primero en Aviñón (Francia) y, ya mañana, en Morella (Castellón, España), camino de mi Granada y mi Andalucía.
Me gusta mi costumbre, consolidada año tras año, de elegir en cada verano una ciudad europea en la que sumergirme durante un par de semanas y empaparme de su manera de vivir, con los modos y costumbres de sus gentes. Paseándola mucho y también andurreando por las montañas y los valles circundantes.
En esta ocasión ha sido un verdadero acierto elegir Estrasburgo y con ella las regiones aledañas de La Alsacia (Francia) -un verdadero rosario de pueblitos y ciudades primorosamente orgullosos de su historia, de su arquitectura y de su característico paisaje de viñedos en el pié de monte de Los Vosgos-; y La Selva Negra (Alemania) -otra manera muy particular de vivir y mimar el territorio-.
Es más que probable que ya sepas que esta urbe fue elegida como sede de la capital europea y que por ende alberga las principales instituciones comunitarias. ¿Sus méritos? Bueno, es indudable que influyó enormemente su posición geográfica, en la ribera del Rin, uno de los grandes ríos europeos, allí donde confluyen las fronteras de Francia, Alemania y Suiza. También lo fue por su cultura y su belleza, no en vano es una de las ciudades europeas que pertenecen al patrimonio mundial de la UNESCO. Y, qué duda cabe, que también fue elegida por su historia, llena de avatares, luchas, conquistas y reconquistas, como tantísimas veces ha ocurrido en los territorios fronterizos.
Por eso me parece que la elección de Estrasburgo además de mostrar la modernidad y los valores pretendidos, también constituye una metáfora sobre el nuevo espacio de encuentro que los europeos estamos construyendo, poniendo paz y concordia donde durante siglos hubo disputas y quebrantos.
Pero como te decía, hoy me he despertado un poquito antes que de costumbre, seguramente inquieto por la emoción de iniciar el viaje de vuelta a casa, a la normalidad de la vida cotidiana y al afán de los nuevos retos profesionales (impresionantes retos que te iré desvelando en las próximas semanas)… pero también emocionado por un correo que recibí justo antes de irme a dormir. En ese correo se me informaba de la difusión de un nuevo ejemplar (nº 40) de la prestigiosa revista digital planur-e territorio, paisaje, sostenibilidad y diseño urbano Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. en el que se incluye un atractivo reportaje sobre uno de nuestros últimos trabajos: “Ordenación y protección del Conjunto Histórico de Ronda, Andalucía” que me llena de un sano orgullo. Por eso, como un jovenzuelo que vive con enorme ilusión estas cositas de la vida, también me han despertado las ganas que tenía de disfrutar cuanto antes con la lectura de lo publicado y también, cómo no, para compartirlo contigo.
Para no hacerme muy pesado y también para animarte a su lectura, solo voy a compartirte el Abstract que lo encabeza:
“El Plan de Ordenación y Protección del Conjunto Histórico de Ronda, dirigido por Juan Carlos García de los Reyes y premiado con el Andalucía de Urbanismo 2025, se presenta como un modelo de planificación integral orientado a compatibilizar conservación patrimonial, sostenibilidad urbana y revitalización socioeconómica. El documento destaca por su enfoque de gestión descentralizada, permitiendo que el Ayuntamiento asuma competencias directas sobre el patrimonio histórico mediante la Comisión Local de Patrimonio.
El plan incorpora criterios de urbanismo pedagógico y gobernanza participativa, logrando consenso político y social durante su tramitación. Desde el punto de vista técnico, subraya la importancia del paisaje urbano y periurbano como reflejo de la sociedad local, defendiendo una ciudad armónica donde tradición y modernidad dialoguen con respeto. También apuesta por la rehabilitación frente a la sustitución, protegiendo las tipologías y los sistemas constructivos tradicionales, el parcelario histórico y los valores arquitectónicos y culturales.
El plan incorpora criterios de sostenibilidad, movilidad, vivienda y adaptación climática, además de programar numerosos proyectos urbanos y actuaciones paisajísticas. Finalmente, aborda el problema de la turistificación y la gentrificación, defendiendo un modelo de ciudad histórica pensada principalmente para sus residentes, sin renunciar a un turismo respetuoso y sostenible.”
En fin, qué quieres que te diga, que me parece una bella manera de dar por concluidas mis vacaciones y volver súpercargadodeenergía para afrontar con la máxima ilusión todos los retos que la vida y la confianza de tantísimos nos van poniendo por delante a nuestros equipos de www.gr-arquitectos.com y Desarrollo de Ciudades Comprometidas.
Un fuerte abrazo.