“ Querido amigo Juan Carlos:
Me acabas de alegrar la mañana, no sólo por tu hermoso artículo, sino también por traerme al recuerdo a este gran hombre, al que también tuve la suerte de conocer en el Palacio de Canedo por medio de amigos comunes.
Quedé maravillado con lo que allí ha hecho y con el gusto tan exquisito y único con el que ha dotado de mil historias a su palacio, desde su peculiar R8-TS hasta con la dulzura con que recomienda silencio cuando bajas a la bodega donde un pequeño cuadro nos dice: “Por favor, guarde silencio, el vino duerme.”
Después he estado muchas más veces pues sólo deambular por la quietud del palacio ya es una gozada, pero es que además sus pimientos en conserva son únicos; en mi vida he probado unos pimientos iguales.
Sin duda de ningún tipo, a todo el que ande por aquellas tierras de El Bierzo, le recomiendo que visite este peculiar y maravilloso lugar, el Palacio de Canedo.
Un abrazo como yo de grande. ”